BP cierra gasolineras en Reino Unido por falta de suministro: ¿a qué se debe la carencia? ¿Puede haber colapso?

El Reino Unido está atravesando una situación complicada por culpa, en gran parte, tanto del brexit como de la crisis económica derivada por la pandemia. Los problemas son globales, pero los británicos están sufriendo los estragos de forma muy drástica. Tanto es así que la petrolera británica BP informó este jueves de que ha cerrado "temporalmente" algunas estaciones de servicio en el país ante la falta de suministro tanto de gasolina como de diésel, debido a la crisis que atraviesa el sector del transporte británico.

"Estamos experimentando problemas de suministro de combustible en algunas de nuestras estaciones comerciales, por lo que desafortunadamente nos hemos visto obligados a cerrar temporalmente un puñado de estaciones", indicó a Efe un portavoz de BP, que no detalló cuántas gasolineras han dejado de operar. La compañía avanzó que está en contacto con su "proveedor de transporte" a fin de "minimizar las interrupciones y asegurar entregas eficientes y efectivas" a su red de estaciones. ¿Cuáles son las claves de este colapso?

Al Reino Unido se le han juntado dos problemas en uno: el brexit y la pandemia del coronavirus. Una crisis económica global afecta de forma más directa a un país que está mutando de modelo. Los problemas con el transporte, los puestos de trabajo o las cadenas de producción están castigando más a los británicos que a otros países, a medida que el Gobierno trata de adaptar la legislación tras la salida de la Unión Europea. De hecho, el crecimiento económico previsto para los próximos meses parece haberse estancado y desde Downing Street buscan soluciones ante el desabastecimiento.

La Asociación de Transporte por Carretera británica (RHA, en inglés) estima que hay un déficit de 100.000 transportistas, un escenario que ha golpeado a las cadenas de suministro en la mayoría de sectores industriales del país. La responsable de operaciones comerciales de BP en el Reino Unido, Hanna Hofer, afirmó en una entrevista con el canal ITV que la situación es "muy mala", y recalcó que el Gobierno debe comprender la "urgencia de la situación".

Hofer declaró que la petrolera cuenta con "dos tercios" de sus niveles "normales" de reservas y que éstos están decreciendo "rápidamente". Un portavoz de la Asociación de Minoristas de Gasolina (PRA, en inglés) aseguró, por su parte, a la BBC que el sector confía en poder cubrir las necesidades de demanda. "La demanda de combustible está todavía al 92% de los niveles previos a la pandemia, así que creemos que hay amplias reservas disponibles en refinerías y terminales de reparto en todo el Reino Unido", afirmó.

Los supermercados muestran otra fotografía dramática para el Reino Unido, con estantes vacíos y falta de muchos productos. Además, el temor ahora residen en que este desabastecimiento se mantenga en los próximos meses, lo que supondría un colapso en las fechas cercanas a las navidades. Tradicionalmente, los supermercados hacen acopio de material pensando en los meses de diciembre y enero, pero estos problemas les hacen, digamos, "vivir al día". Si no se soluciona pronto, la carencia se puede alargar y generar un problema todavía mayor en el medio plazo.

¿Esto a qué se debe? Fundamentalmente a que no hay camioneros y la cadena de transporte está casi paralizada por el brexit y por la crisis económica. Los empresarios, de hecho, temen que esta crisis pueda volverse "permanente" y haga que la recuperación económica del Reino Unido no coja el impulso deseado para los próximos años.

La escasez de mano de obra europea en el Reino Unido tras el brexit, exacerbada por la pandemia de coronavirus, ha llevado a una crisis en el mercado laboral británico, en el que a finales de agosto se contabilizaban más de un millón de vacantes sin cubrir. Esto se debe en parte también a las condiciones que tiene previsto imponer el Gobierno británico para la llegada de inmigrantes, que hace que los puestos de trabajo de baja cualificación se queden sin cubrir porque los trabajadores británicos no están dispuestos a asumirlos. En este sentido, el transporte es uno de los sectores más afectados.

De momento, Boris Johnson aplazará hasta julio de 2022 el control completo a los bienes que lleguen procedentes de la UE. Es el segundo retraso que se produce, incumpliendo el acuerdo del brexit y dando un paso que la Unión Europea mira con recelo. Johnson aseguró que la implantación de los controles, además, se hará de forma gradual.

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