Bruselas rechaza un estatuto para los 'riders', pero incide en la necesidad de darles más garantías laborales

La Comisión Europea (CE) descartó este lunes que vaya a plantear un "estatuto" para los repartidores que trabajan en plataformas como Deliveroo, Uber o Glovo, pero sí dejó claro que quiere darles más garantías laborales.

"No se trata de imponer un estatuto, sino que todos los trabajadores de las plataformas cuenten con garantías de tipo social", indicó el comisario europeo de Empleo y Derechos Sociales, Nicolas Schmit.

El comisario se pronunció así en un debate en el pleno de la Eurocámara sobre un informe parlamentario acerca de unas condiciones laborales justas, derechos y protección social de los trabajadores de plataformas digitales que se encargan de llevar paquetes, recados y especialmente comida en bicicleta o moto en general.

Tras varias consultas públicas sobre el asunto, el comisario confirmó que prevé presentar a finales de año medidas para proteger más a estos trabajadores.

Schmit se mostró a favor del desarrollo de estas plataformas digitales, que ofrecen servicios que responden a una "demanda real", que se han expandido rápidamente durante la pandemia y que "prácticamente utilizamos todos con mayor o menor frecuencia".

En cambio, llamó la atención sobre las condiciones de los trabajadores de estas plataformas, fundamentalmente jóvenes, y subrayó que la Comisión "se ha comprometido de manera firme" a desarrollar la economía digital "pero en condiciones de respeto de las normas sociales, la protección social, el derecho laboral más fundamental".

"Hoy vemos que muchos jóvenes que recorren nuestras ciudades en bicicleta o moto, y que en ocasiones no tienen ninguna garantía; si tienen un accidente y ocurre a menudo, se encuentran desprovistos de medidas de protección", explicó el comisario.

Dijo que confía en que la propuesta que haga Bruselas sirva para Europa pero también “más allá de nuestras fronteras, porque los mismos problemas están en todas partes; en California (EE UU), donde se inventó la economía digital”, apuntó. Schmit recalcó que "es el momento de actuar" y que "no se trata de disminuir la importancia económica de las plataformas, sino de dotarlas de un marco, de una plataforma de seguridad jurídica".

"No es normal que en el mercado interior las normas para las plataformas sean diferentes según los países, sobre todo cuando vemos que hay intercambios más allá de las fronteras", advirtió. Y enfatizó que el objetivo no es "imponer un estatuto", sino "dar más garantías a cientos de miles de jóvenes que trabajan ocasionalmente, o mucho, para las plataformas".

Igualmente, subrayó que "no podemos ser objeto de robots o inteligencia artificial", y que los repartidores "no pueden ser juzgados porque se programe un algoritmo de una determinada manera", de forma que "incluso puedan perder su trabajo por ello".

La CE ya había avanzado que, en caso de ponerse en marcha una iniciativa de la UE sobre los trabajadores de plataformas, se plantearía respetando plenamente las competencias nacionales, la diversidad de las tradiciones de los mercados laborales en los Estados miembros y la autonomía de los interlocutores sociales. También ha dicho que cualquier iniciativa sobre el trabajo en plataformas digitales debe respetar las definiciones nacionales de "trabajador".

Y que tampoco hay "ninguna intención de crear una 'tercera' situación en el empleo" (trabajadores que no sean ni asalariados ni autónomos) a escala de la UE, aun cuando se respete la decisión de algunos Estados miembros de introducir una figura especial en su legislación nacional.

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