Cinco cosas que tal vez no sabías de los efectos del agua salada para la piel

Llega el verano y la preocupación por lucir una piel radiante aumenta. Aunque para muchos es conocido que el agua salada es muy beneficiosa para la piel, lo cierto es que hay también muchos mitos alrededor de ello.

El agua salada tiene un gran número de oligoelementos como el sodio, yodo, zinc o potasio, con propiedades curativas para la piel, además de poseer otros muchos beneficios que hacen del mar un lugar perfecto para el cuidado de la piel.

En primer lugar, el agua salada del mar es una perfecta opción para exfoliar la piel, ya que la propia salinidad es un componente con gran efecto a la hora de eliminar las pieles muertas y de limpiar y depurar las toxinas e impurezas que se acumulan en la piel, tal y como indican desde la Clínica Herrera, expertos en dermatología.

Además de esto, los minerales que contiene el agua del mar, como el magnesio, son válidos también para hidratar y nutrir la piel, por lo que lucirá mucho más suave y lisa.

Igualmente, el agua del mar contiene propiedades antisépticas, lo que hace que actúe también como un curativo para las pequeñas heridas que se presenten en la piel. De este modo, ayuda a la cicatrización de cortes, rozaduras y otras heridas, tal y como recoge EFESalud.

Por otro lado, el agua salada del mar posee diferentes microorganismos que producen sustancias antibióticas, antimicrobianas y antibacterianas, lo que hace que el baño en este agua sea beneficioso para desinfectar la piel.

Dejando a un lado el cuerpo, la salinidad del agua del mar también puede producir beneficios a la hora de tratar problemas cutáneos del rostro, como el acné.

Como se ha comentado, las propiedades antibacterianas que posee el agua del mar, así como el efecto exfoliante también mencionado son perfectos para las pieles que tienden a tener acné.

La combinación del agua del mar salada y el sol aumenta la producción interna de vitamina D, fundamental para la vitalidad y elasticidad de la piel.

Sin embargo, no hay que perder de vista el protector solar, evitando la exposición a los rayos durante las horas centrales del día. Es más, las radiaciones reflejadas en el agua hacen que la piel se queme con mayor rapidez y facilidad.

A pesar de todos estos beneficios, también hay que tener en cuenta algunos riesgos, como es el caso de la irritación que puede producirse en la piel debido al agua salada y a la exposición solar. Por ello, tras un día de playa, hay que lavarse bien, retirar los restos de sal y arena e hidratarse con cremas o aloe vera.

Por otro lado, aunque el mar tiene poder desinfectante para pequeñas heridas, no es aconsejable bañarse en el mar cuando se tienen heridas con infección, ya que el agua del mar las puede empeorar. Para tratar las infecciones, se puede usar en casa agua tibia y sal, pero el agua salada del mar es contraproducente porque contiene bacterias.

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