¿Qué es la deflactación que propone Ayuso para reducir el IRPF?

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este lunes que el Gobierno regional va a deflactar todos los tramos del IRPF para el año que viene, lo que supondrá un ahorro de "en torno a 300 millones de euros".

"De manera que si una familia ingresa más ese año, su tramo de renta será ajustado para que siga pagando los mismos impuestos y no pierda su poder adquisitivo por culpa de la inflación", ha detallado la dirigente regional. Ayuso hizo hincapié en que "esta es una propuesta del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y que se une al modelo económico que tanto ha beneficiado a Madrid en las últimas dos décadas".

Y es que, hace apenas un mes, el nuevo líder del PP desveló una de sus medidas estrella para reducir impuestos: deflactar las tarifas del IRPF a las rentas menores de 40.000 euros. Una modificación que tendría un impacto fiscal superior a los 3.500 millones de euros, según estima.

Pero, ¿a qué se refieren Ayuso y Feijóo cuando hablan de deflactación? En líneas muy generales, deflactar un impuesto implica adaptarlo a los cambios en los precios y los salarios que se van sucediendo año tras año. En el caso del IRPF -el impuesto que pagan los españoles en función de su renta-, una deflactación implicaría actualizar las cuantías de los tramos, los mínimos personales y las reducciones.

¿Y por qué hay varias voces que defienden que es importante deflactar los impuestos? Porque en caso de no hacerlo, sostienen, los contribuyentes sufren subidas fiscales encubiertas que no se corresponden con una mejora real en su poderío económico.

Para entenderlo algo mejor, ahí va un ejemplo. Las tarifas del IRPF llevan congeladas desde 2008, por lo que los tramos de este impuesto no se revisan desde entonces. Sin embargo, tanto los precios del consumo como los sueldos de los españoles sí han ido cambiando.

Ejemplo práctico

Si una persona vive en Madrid, cobra un sueldo de 20.200 euros y su empresa le concede una subida salarial del 2,4% para compensar las fuertes subidas de los precios de consumo (en 2021 el IPC marcó un 3,1% en promedio), ese incremento le haría saltar de tramo IRPF, con lo que pasaría a pagar un tipo total del 28,3% frente al del 25,3% que abonaba anteriormente.

En un escenario de tanta inflación, una subida salarial como esa -que no llega siquiera a compensar los incrementos de los precios- se ve mermada por efecto del IRPF. Cuando, realmente, ese asalariado ha perdido poder adquisitivo por los elevados precios pese a que su salario haya aumentado. En cambio, si las tarifas del IRPF se actualizaran en función de lo que han subido los salarios, el salto del ejemplo, o bien no se hubiese producido, o habría sido menor.

En un escenario de tanta inflación, una subida salarial se ve mermada por el IRPF

Otras comunidades fuera del régimen fiscal general, como es el caso del País Vasco, ya han deflactado este año las tarifas del IRPF. Allí, la deflactación ha subido un 1,5% los límites de cada tramo del impuesto. De igual manera, el Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf) del Consejo de Economistas recomienda también actualizar conforme al IPC los mínimos personales y familiares exentos o los gastos deducibles de los rendimientos del trabajo.

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