Desperdician en España 300.000 embriones congelados que podrían ser usados por otras parejas: "Nuestro calvario duró 10 años"

Las esperanzas de María y Alberto (nombres ficticios) de ser padres se derrumbaron cuando "directamente nos desahuciaron" en la Seguridad Social. "Me dijeron que ya tenía 37 años y menopausia precoz, que no tenía ninguna posibilidad y que no iban a mover ningún papel para ningún tratamiento", relata ella, química de profesión ahora reconvertida en educadora infantil. "Me eché a llorar. Ser madre era el único sueño que tenía en la vida".

Los malos augurios, no obstante, no desanimaron a esta pareja, que durante años invirtió mucho tiempo y dinero en todo tipo de tratamientos, "pero el ansiado bebé no llegaba". Cuando pensaban que su única opción era resignarse ante el diagnóstico de la Seguridad Social, llegó la buena nueva de que estaban embarazados tras someterse a un último tratamiento en una clínica de fertilidad privada. "Cada vez que íbamos a revisión y todo estaba bien, salíamos llorando", recuerda Gemma, hoy en día feliz madre de una niña de apenas un tras pasar un "calvario que duró diez años".

Como Gema y Alberto, miles de personas en España tienen problemas para hacer realidad su sueño de ser padres. Por eso, llaman mucho la atención los últimos datos de un informe sobre embriones congelados que ha hecho públicos la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), que estima que entre el 15 y 20% de las parejas tiene dificultades para tener un hijo.

Según estas cifras, en las clínicas de reproducción asistida y bancos de embriones españoles se conservan 668.082 embriones humanos congelados, sobrantes de tratamiento de fertilidad, de los cuales más de 300.000 carecen de una perspectiva de uso, bien porque son destruidos, abandonados o porque no son finalmente utilizados para el uso que tenía destinado. El resto son mantenidos por sus propietarios, supuestamente, para darle un uso en el futuro.

Más de 80.000 embriones abandonados

En concreto, de los 668.000 embriones existentes, el 18% -120.200- son destruidos por petición de los propietarios, mientras que se consideran abandonados un 12% -80.169- porque se deja de pagar su conservación. Según la Ley 14/2006, de 26 de mayo, sobre técnicas de reproducción humana asistida, cada dos años hay que ponerse en contacto con los pacientes para renovar los consentimientos. Si tras dos avisos no contestan, los embriones pasan a ser propiedad del banco de reserva.

"Los centros los siguen almacenando sin saber qué hacer con ellos", explica la bióloga experta en bioética Rocío Núñez, que lidera el Grupo de Ética y Buena Práctica Clínica de la SEF. "¿Qué pueden hacer los centros con esos embriones? No se sienten suficientemente respaldados con la actual legislación y no se atreven a destruirlos por temor a que los propietarios los reclamen en algún momento", precisa Núñez.

Cada vez más mujeres deciden ir solas a las maternidad, con lo cual esos embriones que se desperdician se podrían usar"

Por otra parte, casi un 17% de los embriones acumulados -113.500- se destina a investigación, aunque en la práctica, la mayoría también siguen sin usarse por no estar asignados a un proyecto concreto.

Con los donados, el 5% -33.400-, existe también una problemática: la mayoría tampoco se pueden usar debido a que la legislación exige que la mujer de la que salió el óvulo no tuviese más de 35 años en el momento en que se produjo la obtención del mismo.

"Es una pena. Hay muchas parejas que tienen que optar por estos embriones porque ni con los óvulos ni con el semen pueden; y también cada vez son más las mujeres que deciden ir solas a las maternidad, con lo cual esos embriones que se desperdician se podrían usar", lamenta María Luzón, presidenta de la Asociación Nacional para Problemas de Infertilidad (ASPROIN).

Luzón señala que el uso de estos embriones sobrantes ayudaría además a reducir el precio de los tratamientos -pueden oscilar entre los 3.000 y los 6.000 euros-, ya que "es más barato usar embriones ya congelados que generar nuevos embriones".

Cada vez nacen menos niños en España

Desde la SEF, su presidente, Luis Martínez Navarro, ha mostrado su preocupación por estos datos en en un país como España con un acusado descenso de la natalidad. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan que el número anual de niños nacidos en España viene descendiendo desde 2008 y que en la década de 2010 a 2020 el número de hijos por mujer ha pasado de 1,37 a 1,18.

Martínez Navarro ha pedido "democratizar y facilitar el acceso a los tratamientos" de reproducción a través del incremento de recursos y de la cartera de servicios y ha destacado que uno de cada diez nacimientos en España son fruto de técnicas de reproducción asistida. En España se realizan al año 180.000 procesos de reproducción asistida, el 70% en la sanidad privada.

En referencia concreta al descenso de la natalidad en España, este médico ha destacado que el principal "problema" es la edad a la que las mujeres, por muchas y diversas circunstancias y condicionantes de la vida actual, deciden tener hijos. Así, la media de edad para tener el primer hijo son los 32 años y el segundo los 34, cuando los mejores años para la reproducción se sitúan entre los 25 y 30.

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