Endesa descarta impactos en el gas por la guerra pero busca proveedores de uranio alternativos para sus centrales nucleares

Endesa ha descartado impactos en su suministro de gas natural por la guerra en Ucrania, ya que no tiene formalizados contratos con Rusia, con lo que tiene asegurado el suministro, aunque sí que, a través de la Empresa Nacional del Uranio (Enusa), está ya buscando proveedores de uranio para las centrales nucleares alternativos a Rusia en el medio plazo.

Según indica el grupo en su informe de resultados del primer trimestre de 2022 remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), considerando el escenario tras el estallido del conflicto en Ucrania el pasado 24 de febrero, y en cumplimiento de las recientes recomendaciones del European Securities and Markets Authority (ESMA), Endesa monitorea el estado y evolución de la situación actual generada por la crisis al objeto de gestionar los riesgos potenciales, con el fin de evaluar los impactos en su actividad empresarial, en la situación financiera o en su desempeño económico.

Así, la energética señaló que, en este contexto, no tiene contrapartes eventualmente afectadas por las sanciones, ni tiene formalizados contratos de suministro de gas con Rusia, "de manera que el suministro de gas de Endesa está asegurado".

En lo que respecta al combustible para las centrales nucleares, indicó que, de modo indirecto a través de la Empresa Nacional del Uranio, S.A. (Enusa), está analizando los efectos sobre los pedidos de suministro de combustible nuclear procedentes de Rusia a partir de 2024 si bien esta sociedad está derivando las órdenes de fabricación a otros proveedores.

En un escenario en constante evolución, caracterizado también por una gran incertidumbre regulatoria y un contexto de precios elevados y volátiles, Endesa subrayó que realiza "un seguimiento constante de las variables macroeconómicas y de negocio para disponer en tiempo real de la mejor estimación de los potenciales impactos".

Beneficios de Endesa hasta marzo

Endesa obtuvo un beneficio neto de 338 millones de euros en un primer trimestre del año marcado por una extrema volatilidad en el sector eléctrico, lo que representa una caída del 31,2% con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, aunque ha ratificado sus objetivos para el conjunto de 2022, informó la compañía.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) de Endesa a cierre de marzo se situó en los 914 millones de euros, con un descenso del 10,4% con respecto a los tres primeros meses de 2021, pero un 10% por encima si no se consideran los resultados atípicos del año pasado.

El beneficio ordinario neto experimentó una caída del 31%, aunque excluyendo los impactos extraordinarios registrados en 2021 este resultado crecería un 14%.

Los ingresos de la energética dirigida por José Bogas en el periodo de enero a marzo ascendieron a 7.596 millones de euros, con un crecimiento del 59,1%.

De esta manera, a pesar de esta caída en el beneficio, Endesa ratificó sus objetivos financieros para este 2022 de un resultado ordinario neto de 1.800 millones de euros y un Ebitda de 4.100 millones de euros.

El consejero delegado de Endesa, José Bogas, destacó que se comienza el ejercicio "afrontando una coyuntura aún más desafiante que en el anterior, marcada por las tensiones macroeconómicas derivadas del impacto de la guerra en Ucrania y por el traslado de este conflicto a un mercado de materias primas ya muy inflacionado desde hace meses".

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