Facturas astronómicas, retrasos en los recibos, errores en los cargos... El cobro de la luz se llena de sombras

Cuando hace poco más de un mes, el megavatio hora alcanzaba su récord histórico al superar los 117 euros en plena ola de calor, España entera se llevaba las manos a la cabeza. Ahora, el precio se acerca a los 200 y es difícil prever dónde estará su techo. Sin embargo, a esta exorbitada e incesante subida de la luz, que prácticamente cuenta los días por máximos, hay que sumar los problemas de las eléctricas para pasar las facturas a los consumidores. Retrasos, cobro de varios meses a la vez en recibos astronómicos e incluso errores en los cargos suponen también un quebradero de cabeza para la ciudadanía. Otro más.

Aunque ahora el problema afecta prácticamente a todas las compañías del sector, Endesa fue la primera en tener dificultades para cobrar la luz a sus clientes, cuando a finales de 2020 a algunos de ellos dejaron de llegarles las facturas. Una de las afectadas por este "descontrol" de la eléctrica es Espe, que estuvo sin pagar desde diciembre hasta marzo, porque la empresa no efectuaba los cargos. A partir de entonces, fue casi peor: se convirtió en un esperpento con varios recibos imprevistos y de diferentes cantidades cada mes.

"El 20 de abril, me llegó una factura de un euro y pico. El mismo mes, me pasaron tres recibos más, de en torno a 45 cada uno, los días 21, 22 y 28. En marzo hubo un solo cobro, de más de 115... Y así desde entonces. Esto no es normal", protesta. Además, critica que nadie se puso en contacto con ella para darle explicaciones y, solo cuando llamó a la empresa, un operador le respondió que lamentaba su situación. "Eran los cargos correspondientes a los meses anteriores y los pasaron como y cuando quisieron. Para organizarme era un rollo. Ahora, desde el 27 de agosto, ya vamos al día", dice con ironía.

Estas complicaciones con las cobros de Endesa también las ha padecido Emilia, que, en agosto, recibió de golpe diez facturas por un valor de 500 euros, según ha relatado a Heraldo. Con miedo de que le cortaran la luz por no hacer frente a los pagos durante estos meses, esta zaragozana de 76 años con una pensión mínima de invalidez de unos 600 euros confiesa que llamaba por teléfono a la eléctrica una y otra vez sin que nadie respondiera. Ahora, ha conseguido que le "arreglen muy bien" la situación y tiene de plazo hasta diciembre de 2023 para abonar todos los recibos.

Respecto al motivo que ha provocado esta situación, el secretario general de Facua, Rubén Sánchez, explica a 20minutos que obedece a un "cambio en su sistema de facturación, en su software, desde septiembre", lo que ha causado "un gran caos". Además, incide en que la eléctrica debe permitir al consumidor prorratear el pago de los recibos en tantos meses como hayan estado sin recibirlos.

No obstante, este lío en el envío de las facturas no es exclusivo de Endesa, sino que muchas otras empresas y sus clientes también se han visto afectados. "A esto se ha añadido desde junio un problema que ya afecta a cualquier compañía. Prácticamente todas las distribuidoras eléctricas han tenido dificultades de adaptación al nuevo sistema de facturación para aplicar la estructura de peajes y cargos en tres tramos horarios y la potencia en dos, de manera que o bien no han podido mandar los datos de consumo a las comercializadoras o bien los han facilitado de manera errónea", remarca Sánchez.

Entre los damnificados se encuentra Fran -nombre ficticio de un cliente de Naturgy-, que no había recibido ninguna factura desde mayo hasta que este septiembre le llegó la de junio. Ascendía a 106 euros, un 40% más de lo que solía abonar hasta entonces que achaca a la subida del precio de la luz. Ahora, teme que esta situación se perpetúe, se le acumulen los pagos y le lleguen varias juntas, como a Emilia. "Que me lleguen tres o cuatro meses de golpe me hace un destrozo, se me puede ir en electricidad un tercio del salario", afirma.

Además, denuncia la falta de información por parte de la empresa: "Llamé a la compañía para preguntar qué pasaba y me dijeron que no sabían muy bien cuándo iban a llegar los recibos. Además, me ofrecieron la posibilidad de, si llegaba un recibo muy elevado, abonarlo a plazos. Sin embargo, no tengo claro cómo lo harían para facilitarme ese pago fraccionado si, al tener domiciliadas las facturas, ya me lo han cobrado".

Entre los factores que han conducido a esta coyuntura, la directora legal de reclamador.es, Almundena Velázquez, apunta también a la reducción del IVA de las facturas de la luz. "Afecta en primer lugar a las distribuidoras y después a las comercializadores, que tienen que esperar a que las primeras los regularicen", resalta. Todos estos cambios han llevado también a la emisión de facturas erróneas, que los consumidores pueden reclamar.

En esta situación cree encontrarse Susana. Madre de dos hijos, en octubre dejaron de llegarle las facturas y en abril, cuando se cambió de casa, todavía no había visto ningún recibo de ese periodo. Para saldar cuentas con su casera, estimaron la cantidad correspondiente a ese periodo en base a los pagos anteriores y abonó los algo más de 200 euros resultantes. Cuál sería su sorpresa cuando, al pasar la empresa el cobro de todo ese tiempo, la eléctrica cargó 137 euros más de lo calculado. "Creemos que está mal, de acuerdo con los consumos. Estamos esperando que nos los pasen desglosados", ahonda.

En este contexto, Endesa reconoce que se han producido retrasos en las facturas de peajes y cargos que deben ser enviadas por las empresas distribuidoras, así como incidencias en los sistemas de facturación de sus comercializadoras, "en su mayoría por la implantación de la nueva metodología en vigor desde el 1 de junio". No obstante, recalca, "ya están identificadas y se está trabajando con intensidad para solucionarlas definitivamente en las próximas semanas".

Asimismo, defiende que han informado por carta a los clientes afectados de la posibilidad de acogerse a un acuerdo para minimizar los perjuicios ocasionados con aplazamientos y pagos fraccionados, si bien no todos parecen haber recibido esta comunicación.

Por su parte, Iberdrola sostiene que su distribuidora no ha tenido ninguna complicación y que solo los clientes de su comercializadora que tengan como distribuidora otra empresa pueden tener problemas.

Las comercializadoras también se pronuncian al respecto y lamentan, que dos meses después de los cambios en la factura, siguen sufriendo demoras "injustificables" en la facturación de algunas distribuidoras. "Somos la empresa que da la cara frente al cliente y estos retrasos están suponiendo muchos enfados y una pérdida de imagen frente a ellos. Lo que más nos preocupa es que, en el caso de algunas de estas compañías, no tenemos una fecha aproximada de resolución", argumentan.

Ante la desesperación de quienes no reciben las facturas, Velázquez enumera cómo proceder. "En primer lugar, hay que requerir a la comercializadora que remita las facturas de manera desglosada y no toda de golpe. Si no nos hacen caso, que va a ser lo más normal, porque se trata de una solicitud que exige que ellos se pongan al día en sus propios sistemas, lo que hay que hacer es pedirles que se proceda al pago aplazado sin intereses", abunda.

"Algunas empresas te permiten el pago a plazos, pero, con toda la ligereza del mundo, te cobran intereses. Los intereses se abonan cuando ha habido un incumplimiento, según nuestro derecho. Aquí no ha existido tal cosa por parte de los consumidores, sino una imposibilidad por culpa de la propia empresa que gira las facturas", agrega.

En cuanto a las facturas erróneas, señala que, en primer lugar, hay que acudir a la comercializadora para exponer que se ha producido un fallo en la facturación y pedir la justificación del importe. En el caso de que no contesten en el plazo de un mes, es posible acudir a las Juntas Arbitrales de Consumo de las comunidades para denunciar la situación. Además, alerta de la detección de un fraude, en el que informan de una incorrecta lectura del contador y que proceden a regularizarlo con una factura extra.

En el caso de sufrir en el banco el cobro de varios meses a la vez, la directora legal de reclamador.es, desaconseja echarlas para atrás, ya que expone al consumidor a un corte de suministro. "Lo primero que habría que hacer es reclamar a la comercializadora el pago aplazado", incide. "Solo en situaciones muy extremas, que estoy segura que se van a dar, deberían devolverse. Antes es comer que otra cosa. En ese caso, deberíamos abonarlas poco a poco e indicar que corresponde a todos los recibos de ese periodo", abunda.

Respecto a la posibilidad de que esta coyuntura se solucione a corto plazo, se manifiesta el secretario general de Facua no descarta que el nuevo cambio en los cargos regulados aprobados por el Gobierno y vigente desde este jueves pueda agravar el "enorme caos en el sector eléctrico y derivar en nuevos problemas".

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