El Gobierno analizará con las autonomías la aplicación del toque de queda: éstas son las posiciones de cada comunidad

El debate político sobre la gestión de la Covid-19 se centra ahora en el toque de queda. Después de que varios países europeos hayan abogado por esta medida para doblegar la curva de contagios, el Gobierno está estudiando la opción de aplicarla como medida de contención a la segunda ola que ya sufre todo el territorio nacional, después de que este miércoles se rebasara la barrera del millón de contagios en los ocho meses de pandemia.

No obstante, para poder aplicarlo, es necesario decretar un nuevo estado de alarma; algo que no despierta la simpatía de todos los gobiernos autonómicos y que ya ha suscitado la polémica en otras ocasiones, como es el caso de la Comunidad de Madrid.

Ahora, el gobierno madrileño ya no muestra las reticencias iniciales a la hora de aplicar el estado de alarma para poder instaurar un toque de queda. De hecho, fue precisamente la Comunidad de Madrid la que planteó al Gobierno central esta medida, que deberá analizarse con las comunidades autónomas en el próximo Consejo Interterritorial -previsto para este jueves-, para conocer las posiciones de cada autonomía. "Se ha planteado el toque de queda. Si vamos por aquí, necesitamos el estado de alarma y necesito saber quién estaría dispuesto a apoyarlo", insistió el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

Por ahora, la mayoría de las autonomías han mostrado su apoyo a implantar esta nueva medida, siempre y cuando los criterios sean comunes para todos los territorios.

Algo que defienden también desde el Ejecutivo madrileño que, según afirmó el consejero de Sanidad Enrique Ruiz Escudero, espera negociar con el Gobierno "criterios sensatos". Por su lado, la vicealcaldesa Begoña Villacís, afirmaba este miércoles que si el toque de queda es "vital" para afrontar la pandemia, "nosotros lo vamos a apoyar, como no puede ser de otra manera". Eso sí, siempre y cuando se garantice en todo momento la conciliación de las medidas con la actividad económica.

En Asturias, donde la tasa de incidencia acumulada es una de las más bajas de todo el territorio nacional, el gobierno ha declarado estar dispuesto a estudiar la aplicación del toque de queda nocturno (el planteamiento inicial es aplicarlo desde las 00.00 horas de la noche hasta las 06.00 horas de la mañana). De esta forma, el Gobierno asturiano se posiciona a favor de endurecer las medidas, "por drásticas que sean", para contener las "preocupantes" cotas de contagios.

Más prudente se ha mostrado el alcalde de Valencia, Joan Ribó, quien ha considerado que la medida "puede ser una situación interesante", aunque no le gustan las "connotaciones militares" que conlleva. Una postura en línea con la de Galicia, donde su conselleiro de Sanidad, Julio García Comesañaero ha calificado también de "interesante" la propuesta, pidiendo criterios objetivos para determinar cómo y en qué lugares se aplicaría y destacando la necesidad de definir el concepto con exactitud.

Tras registrar 671 casos positivos este miércoles, Murcia ,ha valorado como "muy útil" la posible implantación de un toque de queda de ámbito estatal para reducir la "interacción social", según ha aseverado el epidemiólogo y portavoz técnico regional del Comité de Seguimiento Covid, Jaime Pérez.

En Castilla-La Mancha, la portavoz del Gobierno Blanca Fernández, ha defendido este miércoles, como gran parte de sus homólogos, que la medida sea de aplicación nacional. Así, se ha mostrado dispuesta a no descartar ninguna medida que suponga controlar la situación epidemiológica, y ha reafirmado su máxima lealtad al Gobierno como única "manera de afrontar las cosas".

"Abierto a la reflexión". Así se ha mostrado el lehendakari, Iñigo Urkullu, sobre la propuesta; siempre y cuando previamente se hayan tomado medidas que hayan resultado insuficientes, y con la condición de que la aplicación del toque de queda dependa y sea gestionado por cada comunidad autónoma.

Cataluña, que ha endurecido recientemente las restricciones en su territorio, también asegura que de momento no está sobre la mesa aplicar un toque de queda, pues todavía están valorando la efectividad de las medidas. Aunque aseguran que, de ser necesario, lo aplicarían. En ese sentido, la portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha pedido que las medidas se expliquen "muy bien", con cierto "equilibrio entre la decisión tomada y que la sociedad la acoja bien".

En definitiva, casi todas las comunidades (salvo País Vasco y Baleares, que lo descarta de momento) coinciden en que, si las autoridades sanitarias consideran necesario el toque de queda, que se aplique con unanimidad en el conjunto del país. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, admite que las autonomías no tienen la capacidad parta limitar ciertas libertades, por lo que asume que debe ser el Gobierno quien coordine de forma cohesionada la emergencia sanitaria, pues lamenta que hasta ahora haya predominado una "galería y variedad" de decisiones en cada región ante el "silencio del gobierno".

En una posición muy distinta a las demás comunidades se encuentran las Islas Baleares, donde su gobierno descarta, por ahora, aplicar el toque de queda. El portavoz del Comité Autonómico de Gestión de Enfermedades Infecciosas de Baleares, Javier Arranz, ha explicado este miércoles que la incidencia en el archipiélago no requiere de esta medida actualmente. "Si la decisión es por parte del Gobierno central y tiene que ser aplicada en todo el país, se aplicará; pero no quiere decir que en el momento actual sea una de nuestras acciones a tomar de forma prioritaria", aseveró.

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