El Gobierno se prepara para la llegada a Barcelona de grupos violentos del País Vasco y de otros países

CLARA PINAR

Nuevos disturbios en Barcelona en la cuarta noche de protestas.

De acuerdo con la actividad en lo que va de día en los aeropuertos y los puertos catalanes, en los ferrocarriles e incluso en carreteras, así como la limitada caída del 7% el consumo eléctrico, el Gobierno considera que la huelga general convocada para este viernes en Cataluña como respuesta a la sentencia contra el procés está teniendo un "impacto reducido". Otra cosa son sus previsiones sobre lo que podría ocurrir este fin de semana, cuando el dispositivo de seguridad diseñado para responder a la situación a la que podría dar lugar la resolución del Tribunal Supremo prevé la llegada de grupos violentos, del País Vasco y de otros países, algo que ya se está detectando, según ha indicado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.

"Tenemos la previsión de que este tipo de personas violentas de distintas ideologías puedan hacer, harán y ya han hecho acto de presencia en Cataluña y en Barcelona", ha afirmado el ministro, que ha comparecido ante la prensa en Moncloa después de una nueva reunión este viernes del comité de coordinación sobre lo que ocurre en Cataluña.

Por motivos de seguridad, Grande-Marlaska no ha querido dar más detalles, pero no ha ocultado que "es un hecho objetivo" la intención de "estos grupos radicales violentos personarse ante acontecimientos como los que se están viviendo". Según ha dicho, lo harán ahora en Cataluña de la misma manera que en agosto acudieron a Biarritz como motivo de la reunión allí del G-7.

La llegada de más grupos violentos, que se sumarían a los que desde el lunes incendian las calles de Barcelona y otras ciudades catalanas, más los violentos de ultraderecha que hicieron aparición anoche abocaría a Cataluña a una situación que Interior no puede de momento evaluar. No obstante, el ministro ha enviado este viernes un mensaje de seguridad a los ciudadanos, que están quedando en un "grave desamparo" ante los actos de violencia que se registran desde el lunes. También a los turistas, después de que varios países aconsejaran este viernes a sus nacionales no viajar a Cataluña o extremar la precaución si ya se encuentran allí. "A pesar del mensaje transmitido por algunas embajadas, se puede visitar Barcelona con total normalidad porque son solo grupos reducidos los que provocan incidentes en momentos y lugares concretos", ha asegurado.

De momento, la situación de anormalidad en Cataluña se circunscribe a una cuestión de altercados del orden público, no de ninguna otra naturaleza que pudiera dar lugar a poner en marcha medidas de excepción, como la Ley de Seguridad Nacional o el artículo 155. Según dijo este lunes el presidente en funciones, Pedro Sánchez, de ello dependerá no lo que ocurra en las calles, sino de la actitud de los dirigentes catalanes. Y, de momento, éstos se mantienen en el escenario de las palabras pero no de los hechos, que se lo que llevaría al Gobierno a actuar. Este viernes, el ministro ha esperado "que no haya que pasar a otro escenario y que en breve fechas podamos reducir, minimizar también la cuestión de orden público y vuelva la normalidad plena a las calles de Barcelona".

Presencia ultra ya prevista

Incluso ante la llegada de más grupos, han asegurado fuentes de Interior. "No nos van a pillar de improviso", dicen en el departamento de Grande-Marlaska, que ha explicado que también esta eventualidad estaba prevista cuando mucho antes de la sentencia contra el procés los responsables políticos y policiales empezaron a preparar el dispositivo de seguridad. "Todo ha sido objeto de estudio y atención", ha dicho el ministro, que ha incidido en que "estas circunstancias están evaluadas y observadas y los dispositivos previstos ya los tenemos acordados también en base a esa circunstancia".

Hasta que los cuerpos policiales tengan que vérselas con estos nuevos grupos, el ministro ha reiterado que mossos, policía nacional y guardia civil siguen dando "respuesta proporcional, adecuada y necesaria" a los violentos de estos días, "muy minoritarios pero muy organizados" y con una "estrategia" evidente en sus actos.De la misma manera que ha rechazado cualquier connivencia entre mossos y vándalos, Grande-Marlaska también ha negado que la Policía Nacional no actuase anoche con diligencia para evitar la agresión a un independentista por parte de un grupo de ultras. Muestra de ello, ha dicho, es que uno de los agresores ya ha sido identificado y será detenido.

De una u otra naturaleza, ha aseverado que los responsables de actos violentos que no lo hayan sido ya serán identificados y detenidos. "No va a quedar ningún hecho impune", ha afirmado Grande-Marlaska.

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