Grupos femeninos, menores, pandilleros españoles... la metamorfosis de las bandas latinas en los últimos 20 años

Hace ya más de 20 años que las denominadas bandas latinas empezaron a rondar los parques, pistas deportivas y plazas de las principales ciudades españolas. Primero fueron los Latin Kings, luego los Ñetas y, más tarde, Dominican Don’t Play (DDP) y Trinitarios. A estos le siguieron Blood, Forty Two, Traviesos... La Policía Nacional, en un informe elaborado por la Comisaria General de Información en 2010, sitúa la aparición de estos grupos delictivos juveniles a las puertas del siglo XXI y advierte de su auge.

"Desde el año 2000 en que se tiene conocimiento de la aparición de bandas organizadas de carácter latino en España y se detiene al líder de la recién creada Sagrada Tribu Ataualpa Spain, de la banda Latin King, se ha observado un significativo aumento, tanto cuantitativo como cualitativo de las actividades de estos colectivos en nuestro país", señala el documento sobre estos grupos inspirados en los colectivos que surgieron a mediados del siglo pasado en algunas zonas de Estados Unidos como respuesta a la marginación que sufrían los inmigrantes procedentes de países como México y Puerto Rico.

Las bandas latinas se han caracterizado desde sus inicios por tratarse de "grupos organizados y jerarquizados" regidos por un "conjunto de reglas y leyes" que "poseen una fuerte cohesión interna y se financian con cuotas obligatorias" que sus miembros obtienen "de los robos con violencia que cometen y de la venta de droga a pequeña escala", tal y como las ha descrito la Fiscalía. Sus integrantes se agrupan en los llamados capítulos, pequeños grupos de entre veinte y treinta miembros que cuentan con su propio líder.

Dos décadas después, esas directrices se mantienen más o menos inalterables. Otras, sin embargo, han sufrido una metamorfosis, especialmente en Madrid, pero también se ha detectado estos cambios en otras grandes ciudades, como Barcelona y Zaragoza, fruto de la evolución natural de estas organizaciones criminales, de la necesidad de avanzar para no desaparecer o de las estrategias de las mismas para complicar la labor policial.

Esto último ha provocado que la media de edad de las bandas latinas haya bajado muchísimo en los últimos tiempos, pero no solo en lo que se refiere a miembros: muchos de los líderes actuales son menores de 14 años. "Jóvenes de 12 y 13 años están asumiendo altos cargos en las organizaciones y nos encontramos con el problema de que son inimputables a efectos legales", han señalado a 20minutos fuentes policiales.

En España, la conocida como Ley del Menor se señala en su artículo 3 que "cuando el autor de los hechos sea menor de 14 años, no se le exigen responsabilidades de acuerdo con esta Ley, sino que se le aplicará lo dispuesto en las normas sobre protección de menores previstas en el Código Civil y demás disposiciones vigentes". En la práctica, el Ministerio Fiscal deriva el caso a Servicios Sociales cuando tiene constancia del caso, pero en ningún momento se puede actuar contra el menor porque judicialmente no es responsable.

Otro de los cambios reseñables tiene que ver con el rol de las chicas. Además de que su presencia es cada vez mayor en estas organizaciones, ya existen bandas latinas exclusivamente femeninas, como las Latin Queens, según recoge el Segundo Observatorio de Bandas Latinas realizado por el Centro de Ayuda Cristiano.

En principio, la inclusión de la mujer en estos grupos fue en calidad de novias o amigas de alguno de los miembros. Posteriormente, muchas pasaron a formar parte de la bandas con el encargo de infiltrarse en otras organizaciones rivales con las que competían por el territorio para obtener información (dónde se reúnen, cuántos son, cómo consiguen las armas, etc...).

"Son también muy buscadas para portar drogas y armas, dado que no suele haber muchas mujeres policías para cachear a las chicas en el momento de una eventual detención", señala el informe.

Las bandas latinas en su inicio estaban formadas únicamente por personas de origen ecuatoriano y dominicano. Con el paso del tiempo, esto ha ido cambiando y han sido aceptados otros jóvenes de origen latino pero de diferente nacionalidad, como colombianos, peruanos o bolivianos.

Según coinciden varias fuentes consultadas, estos grupos de "latinos americanos ya tienen cada vez menos". "Ahora hay españoles, rumanos, subsaharianos y magrebíes", aseguran.

El pasado 20 de octubre, la Guardia Civil, en la denominada 'Operación Laya', detuvo a 13 personas de la banda Blood en diversas localidades del País Vasco, Madrid y Barcelona. Entre los detenidos había españoles, rumanos, ecuatorianos y magrebíes.

Los parques, plazas e instalaciones deportivas públicas al aire libre han sido tradicionalmente los lugares escogidos por las bandas latinas para reunirse y dejar claros cuáles son sus dominios.

Pero a raíz de la pandemia del coronavirus, es cada vez más habitual que se reúnas en inmuebles vacíos o abandonados, donde organizan fiestas clandestinas, preparan la comisión de los delitos y ocultan las armas que usan en reyertas o atracos.

La indumentaria ha sido la seña de identidad más característica de estas organizaciones desde su nacimiento. Su peculiar forma de vestir, normalmente con un estilo más bien rapero, con pantalones anchos, camisestas con colores vivos, gorras y cadenas colgadas en el cuello, ha servido en muchas ocasiones a la policía para identificar a miembros de una banda concreta

Ahora, estos jóvenes intentan pasar desapercibidos para no ser identificados con tanta facilidad por las bandas rivales ni por la policía. Los atuendos que los diferencian los reservan ahora para sus encuentros privados, algo que ocurre también con los saludos y consignas específicas.

En los inicios de estas organizaciones no existía ni Twitter ni Facebook ni Instagram. Los mensajes y la captación se realizaban a pie de calle y por el boca a boca. Con la proliferación de la redes sociales, las bandas han ido lanzando cada vez más sus consignas a través de estos canales.

Esta estrategia ha ido ganando protagonismo con los años, pero ha tenido su punto de inflexión con la pandemia, donde muchos cabecillas de bandas se han convertido en auténticos youtubers que interpretan, mediante el uso del rap o el reguetón, letras en las que se hace apología de las bandas y de una forma de vida: "Sangre por sangre, machete y vinagre".

"Quiero tener droga y poner un punto. Yo voy detrás de los billetes y de búho tengo un machete", tararea con el rostro oculto en Youtube 'Tupasky', de 24 años y uno de los cabecillas de los Trinitarios, detenido hace algunas semanas en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz en una redada conjunta de la Policía Municipal y la Policía Nacional.

Bolomachetes, catanas, navajas mariposa, bates de beisbol, pistolas de perdigones, armas cortas... Estas son las armas que las bandas latinas emplean con mayor frecuencia. El citado informe del Centro de Ayuda Cristiano indica que "el mosaico de armas que utilizan apenas ha variado, aunque sí la facilidad como las adquieren a través de Internet". Casi todas ellas se adquieren por menos de 50 euros, a excepción de las pistolas, que cuestan unos 400 euros.

Zircon - This is a contributing Drupal Theme
Design by WeebPal.