Huawei FreeBuds 4: un acierto de auriculares que amenazan con hacer la competencia a los AirPods

Los FreeBuds 4, los últimos auriculares de Huawei, acaban de salir del horno y los hemos estado probando en 20Bits durante algunas semanas. Por no retrasar un veredicto claro: me han gustado mucho. Ofrecen buena tecnología, gran sonido y comodidad por un precio bastante razonable.

Su peor parte puede que sea el diseño, que no solo no es muy innovador, ya que siguen la estela de los famosos AirPods, sino que además se aprecia que los materiales no son de la más alta gama. Pero es un pequeño precio a pagar y, además, no son feos y la estética me gusta. Vamos a ver todo en este análisis.

Suelo empezar los análisis por el diseño y, aunque en este caso es lo que menos me ha gustado, no voy a cambiar las tradiciones.

Digo que es lo que menos me ha gustado porque los FreeBuds 4 de Huawei se ven en lo estético como una copia barata de los AirPods, con algún pequeño cambio que encima, a mi gusto, es peor.

Esos cambios son una patilla más larga -quizás excesivamente larga, aunque esto es algo que atañe al aspecto y no influyen en su comodidad- y unos acabados menos prémium, con mucho más brillo del que yo pediría y que al tacto se notan demasiado 'plastiqueros'.

Eso sí, son más baratos que los auriculares de Apple -cuestan 149 euros frente a los 179 euros, ofreciendo alguna mejora técnica que no tienen estos- y eso, claro, se tiene que notar en alguna parte. Yo personalmente prefiero que se note en un acaba algo inferior que en peor sonido.

No todo es malo en el diseño, sin embargo. Son muy ligeros y cómodos de llevar y se adaptan perfectamente a la oreja -al menos, a las mías-. En dimensiones específicas, tenemos un tamaño de 41,4 mm x 16,8 mm x 18,5 mm y un peso de 4,1 g por auricular, con ese formato con palito que comentaba.

Y además son de los míos: adiós almohadillas -aunque sin olvidarse de la cancelación de ruido-. Para la propuesta con almohadillas ya tenemos los FreeBuds 4i, que ya analizamos hace unos días.

En cuanto a la caja, es tipo estuche con tapa en la parte superior y se abre muy fácil y suavemente. También ocupa y pesa poco: 58 mm x 21,2 mm y 38 g -sin auriculares-. Tiene un volumen un 6% menor que la de generación anterior y un peso un 20% menor, lo que se traduce en que es cómoda de llevar en cualquier parte y no molesta.

En este caso la parte estética me gusta más, ya que el acabado es mate y le da un punto de elegancia. Lleva solo el puerto USB-C y un LED exterior que indica cómo vamos de batería en los auriculares. Otra cosa que también me ha gustado del estuche de carga es que los auriculares se sacan con mucha facilidad.

Por finalizar el apartado del diseño, Huawei propone dos colores: blanco y gris metalizado, el que he probado yo. Al menos sobre el papel, me gustan más en gris y creo que tendrán más adeptos en este color -y probablemente no me equivoque, puesto que en el momento de escribir esta noticia estaban agotados en la web de la marca, no así los blancos-.

Los Huawei FreeBuds 4 se escuchan muy bien. Buen trabajo de la marca. Cabe indicar aquí que aunque la compañía no está en sus mejores horas en cuanto a móviles se refiere, han hecho los deberes en lo que respecta a wearables y las propuestas que están sacando al mercado son de aplaudir.

En concreto, estos nuevos TWS presumen de montar un driver de 14,3 mm. ¿Esto qué significa? En primer lugar, que tienen un tamaño que los sitúa como unos de los más grandes en este tipo de dispositivos. A driver más grande, mejor calidad de sonido -en teoría-, especialmente en lo que a ecualización de graves, medios y agudos se refiere. En los FreeBuds 4 se nota.

Cada auricular tiene tres micrófonos para llamadas y cancelación de ruido, así como la salida de audio principal y un sensor de proximidad que pausa el contenido si nos lo quitamos para volver a reanudarlo en cuanto volvemos a colocarlo en la oreja. Van como la seda. Además, no solo es que se escuchen bien, es que a nosotros también se nos escucha muy bien cuando hacemos llamadas con ellos puestos.

Otra cosa que mola bastante es que permiten conexión Bluetooth simultánea con dos dispositivos. Que te parecerá una tontería, pero para trabajar viene genial, especialmente si tienes que estar con videollamadas en el ordenador y también te llaman mucho al móvil.

En cuanto a la cancelación activa de ruido, funciona bien. A pesar de no tener almohadillas, que ofrecen además cancelación pasiva, la manera en que los micrófonos captan el ruido exterior para conseguir ese aislamiento es correcta. No vamos a decir que es como si estuvieras en una burbuja, pero mejora el sonido cuando vas por la calle y hay mucho ruido. Eso sí, en espacios más silenciosos no se nota tanto. En general se podría decir que es más bien como si el ruido se diluyese un poco, lo que ayuda a que lo que quieres escuchar de verdad se escuche mejor.

A mí personalmente que el aislamiento no sea completo me gusta más, ya que la sensación de vacío que producen los auriculares con almohadillas no me va.

Para empezar a utilizarlos no hace falta instalar ningún tipo de app -incluso con smartphones EMUI10 o superior tienen emparejamiento por apertura pop-up-. Puedes sincronizarlos con un dispositivo y se quedan emparejados. Eso sí, si quieres, Huawei tiene una aplicación dedicada para sus wearables, HUAWEI AI Life, en la que puedes añadir los FreeBuds 4 y que, además, por primera vez, está disponible también si tienes un iPhone.

En la app podrás aprender a usar los controles táctiles: deslizar para subir/bajar el volumen, pulsar dos veces para responder/finalizar llamada y reproducir/pausar música -configurable: canción anterior/siguiente, activar asistente de voz-, mantener pulsado activar/desactivar cancelación de ruido -y cuando te llaman puedes rechazar llamada-. Asimismo, puedes activar y desactivar la cancelación activa de ruido, utilizar la función para buscar los auriculares, cambiar el modo de ecualización y ver el nivel de batería que te queda, entre otras cosas.

Por último, tienen certificación IPX4 contra salpicaduras, sudor y polvo, por lo que no tienes que preocuparte si quieres hacer ejercicio con ellos puestos.

Cada auricular cuenta con una batería de 30 mAh, lo que se traduce en 4 horas con ANC desactivada y 2,5 horas con ANC activada. La caja por su parte tiene 410 mAh y con la carga de la misma en total tendremos 22 horas con ANC desactivada y 14 horas con ANC activada. No es la mejor autonomía del mercado, pero es suficiente para rodar todo el día.

En cuanto al tiempo de carga, cuesta alrededor de una hora llegar al 100% de los auriculares, pero es que además lleva carga rápida con la que obtendremos el 55%-60% con solo 15 minutos dentro del estuche. Esto mola bastante.

Los auriculares, como es habitual, se cargan dentro del estuche y este lleva un puerto USB-C para enchufarlo a la corriente. No hay carga inalámbrica.

Por si todavía no lo habías notado, estos auriculares me han gustado mucho. Me parecen una gran opción a un precio más razonable que otros dispositivos del mercado y que, además, ofrece un sonido tan bueno o mejor como estos. Flojean un poco en el diseño y la cancelación activa de ruido no es como si te quedaras sordo, pero precisamente a mí eso me gusta. El formato sin almohadillas también es el que prefiero y la batería no es la máxima, pero es suficiente.

Los he probado con Android e iOS y van perfectos con ambos -a excepción de que no puedes llamar a Siri-. Y la app es un plus también. En general, por 149 euros, creo que la relación calidad precio es excelente y ofrecen un gran sonido.

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