IVA, IRPF o tasas medioambientales: así es la subida de impuestos que prepara el Gobierno de Sánchez

"Necesitamos más ingresos públicos". Con esa frase dejó claras Pedro Sánchez sus intenciones en el corto plazo. Fue una opción que siempre estuvo sobre la mesa desde la llegada al Gobierno de la coalición, y ahora, con la crisis del coronavirus como causa, Moncloa quiere hacerlo realidad: se van a subir los impuestos.

Con matices, pero el Ejecutivo quiere llevar adelante su "reforma fiscal". Según el presidente, "bajar el sueldo de los funcionarios no está en los planes" y el impuesto a las grandes fortunas propuesto por Podemos es visto como un "fetiche" en el PSOE, y además no forma parte del programa de la coalición, por lo tanto no se valora en estos momentos.

El catedrático del IEBusiness School y portavoz del Colegio de Economistas, Rafael Pampillón, cuenta a 20minutos que "no es el momento de subir los impuestos", algo en lo que coinciden tanto la CEOE como el exministro de Economía Cristóbal Montoro. Además, el PP insiste al Gobierno que el camino debe ser el contrario, es decir, bajarlos.

"El IVA es el impuesto más sencillo de subir y con el que más se puede recaudar", comenta Pampillón. El caso es enfocarse al reducido (ahora en el 10%) y en el hiperreducido (en el 4%) sí puede ser viable un aumento porque "tenemos una diferencia importante con respecto al resto de la zona euro". Además, aunque el Banco de España "ha dicho también que no es el momento de subidas", es "preferible" aumentar esta tasa que otros impuestos.

De momento, Moncloa descarta que el tipo máximo vaya a subir al 23%, frente al 21% en el que se encuentra actualmente, pero sí podría aumentar el tipo medio en función de las circunsancias.

Es una de las premisas en las que más ha insistido el PSOE desde su llegada al Gobierno en 2018: los que más ganan, pagarán más. Habría por tanto un tramo para los que ganan al año entre 130.000 euros y 300.000 euros. Estos tributarían a un tipo del 47%. Otro para los que ganan más de 300.000 euros, cuyo tipo será del 49%. En este sentido, el Gobierno insiste en que lo anunciado por el presidente se ciñe a los planes inciales, y no ha cambiado por los efectos de la pandemia.

Esta parte tampoco es nueva, y los impuestos medioambientales son una de las peticiones en las que más ha insistido la Unión Europea en los últimos meses. La idea es centrarlos, por ejemplo, en las compañías aéreas –dado el nivel de contaminación que provocan– o una tasa a los plásticos. Países como Francia ya han apostado por ello, pero tiene consecuencias: habrá productos que se encarezcan por culpa de esos impuestos. Existe, además, la posibilidad de que se suban los tributos al tabaco o los cigarrillos electrónicos, pero en este sentido hay todavía poca claridad. El IVA en este caso no se podría subir.

Es uno de los asuntos que ha confirmado Sánchez sin paliativos. Habrá más impuestos a las grandes entidades, a pesar de las reticencias que muestran los expertos. "Subir impuestos a las grandes empresas es enegañoso, porque al final también tiene efectos sobre las pymes", comentan las fuentes consultadas. La idea del Gobierno es situar el tipo mímimo en el 15% para esas grandes empresas y en el 18% para las entidades relacionadas con los hidrocarburos. "No habrá cargas sobre las pequeñas y medianas empresas", añadió el presidente del Gobierno.

Es un impuesto que no depende del Gobierno central, pero Hacienda ya se movía antes de la crisis para armonizarlo. Ahora vuelve a entrar sobre la mesa. Andalucía, Murcia o Madrid lo bonifican al 100%, pero si el Ejecutivo aplica finalmente sus medidas, la tasa subirá en esas regiones.

"Lo ideal sería que se armonizaran a nivel internacional", expresan las fuentes al respecto de las llamadas tasa Tobin y tasa Google, que gravan las transacciones financieras y los servicios digitales respectivamente. Este proyecto ya estaba en marcha pero terminó por aplazarse para buscar una unificación en toda la Unión Europea. Ahora, eso sí, parece que urge su aprobación. De momento, estos impuestos han encontrado el duro freno del Gobierno de Estados Unidos, que amenazó con más aranceles.

El economista Rafael Pampillón, en estos escenarios, deja un aviso: "Va a aumentar mucho el gasto público", y "si subes los impuestos, reduces la renta de la gente", por eso "hay que posponer cualquier subida, no hace falta mover ficha". Lo eficiente sería "hacer un esfuerzo por eliminar el gasto público que se ineficiente".

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