Lo que no ves cuando entras en masa en Amazon a comprar por el Black Friday: así se sostienen los pilares de un ecommerce

Un ecommerce es toda aquella actividad comercial que se realiza por Internet de manera directa por parte de los usuarios, tanto si estos son un consumidor individual como si es un negocio o compañía. El comercio electrónico lleva tiempo viviendo un crecimiento importante, sin embargo ese incremento ha sido mucho más notable en los últimos tiempos, impulsado especialmente por la crisis sanitaria mundial.

Es evidente: comprar online triunfa cada vez más y esto se debe principalmente a que, por un lado, es más cómodo al no tener que desplazarte y, por otro, puede llegar a ser más económico, ya que permite comparar precios entre varias webs y, además, las plataformas suelen aprovechar para crear campañas con grandes descuentos.

En esos momentos de jugosas ofertas, como por ejemplo el próximo Black Friday, es cuando más necesario se hace mantener los pilares bien anclados. Imagínate que en medio de estas compras masivas, en las que miles de usuarios acceden a comercios como por ejemplo Amazon, la plataforma se cae. Supondría millones en pérdidas económicas, además de un cabreo importante entre los clientes.

Es por ello que en este contexto, “las actividades de testing y Quality Assurance (QA) se han vuelto imprescindibles para garantizar el correcto funcionamiento de las plataformas de comercio electrónico”, explica José González, QA Leader en la consultora tecnológica Hiberus. El testing, añade, no solo se debe centrar en aspectos funcionales y operativos, sino también “cuidar aspectos como la apariencia, la rapidez o la usabilidad de la web”.

Lo primero que se debe hace, subraya el experto, es pensar en “todas las operaciones que puede llegar a realizar un usuario”, es decir, calzarte los zapatos del consumidor y tratar de averiguar qué botones querrá tocar y dónde intentará hacer clic para realizar su compra. “Los planes de pruebas no deben circunscribirse a la búsqueda de producto y proceso de compra, si no debemos incluir la visión completa de lo que un usuario le gustaría hacer”, destaca González.

Esto incluye cosas como la búsqueda de productos, el uso de comparadores, la customización -esto es: la posibilidad de modificar las características de un artículo, como por ejemplo su tamaño o su color-, el proceso de inclusión/eliminación al carrito o el proceso de pago ágil y seguro, teniendo en cuenta que cuantas más plataformas de pago soporte el comercio más pruebas se deberán hacer.

Por supuesto, también se deben testear procesos posteriores a la compra en sí, como la vía de reparto elegida, la modificación de las condiciones de entrega, la anulación de la compra o la devolución del producto.

“Hay que garantizar que todos y cada uno de estos pasos funcionan correctamente”, insiste el director de Quality Assurance en Hiberus.

En la actualidad, la mayoría de compañía ofrecen sus procesos de comercio electrónico a través bien de la web o bien de una aplicación para dispositivos móviles. Esto ha añadido más trabajo a los encargados de testear que todo se mantendrá en su sitio cuando lleguen los compradores.

Probar que en todas las plataformas se mantiene la coherencia de datos y que es posible comprar en todas y cada una de las combinaciones de sistema operativo, versión, navegador y dispositivo es uno de los grandes retos actuales”, comenta González.

Sin embargo, como casi en todo lo que tiene que ver con tecnología, también existen ‘trucos’, como por ejemplo utilizar plataformas que disponen de los conocidos como parques de dispositivos: “En la actualidad podemos encontrar un gran número de plataformas comerciales que ofrecen servicios a través de las cuales podemos probar tanto manualmente como de manera automática sobre diferentes navegadores y dispositivos, como por ejemplo Amazon Device Farm, Perfecto Mobile o Browser Stack”, informa el experto.

Otro ardid de los especialistas técnicos en este terreno es detectar y clasificar cuáles son los dispositivos más utilizados en el mercado y testear con los más usados. Con el ‘top 10’ se probarían entre el 50% y 75% de los accesos y se dejaría el resto para los menos utilizados. No obstante aquí también influyen “combinaciones especiales” de dispositivo y sistemas operativos que son importantes por el perfil de usuario que lo utiliza “o los errores que pueden provocar”.

Uno de los puntos más importantes es la agilidad: “Una respuesta rápida de la página es un factor fundamental para mantener a los clientes. Según algunos estudios, un tiempo de respuesta por encima de los 2-3 segundos hace que el 80% de los usuarios abandonan la web”, afirma el especialista en QA.

En este sentido, las pruebas deben ser capaces de detectar aquellos elementos “optimizables”, como son la carga de elementos de tamaño excesivo -imágenes, ‘javascripts’, etc.-, la utilización de ‘ads’ de terceros, el uso efectivo de la caché o el uso de cookies.

En palabras de González: “La agilidad en la carga de las páginas del portal y en el manejo de los elementos de los mismos es un paso previo y necesario para la posterior realización de pruebas de rendimiento. La optimización de un portal en una situación de carga es fundamental para garantizar posteriormente el comportamiento de la plataforma en situaciones de carga y estrés”.

En una plataforma de comercio electrónico es fundamental garantizar la seguridad de sus clientes. En la actualidad la perdida de confidencialidad o el filtrado de datos de los usuarios conlleva una pérdida de confianza y un costo de imagen para la marca. En este sentido, es básico preparar un plan de pruebas de ciberseguridad que incluya revisiones de código, pruebas automáticas y pruebas manuales realizadas por expertos en ‘hacking ético’.

Tan importante como la velocidad son la usabilidad y la accesibilidad, siendo también un factor clave para mantener a los posibles clientes.

En este sentido, es importante hacer pruebas de usabilidad guiadas y ejecutadas por usuarios no relacionados con el producto que tengan nivel de conocimientos tecnológico, diferentes edades y diferentes necesidades de compra.

En cuanto a las pruebas de accesibilidad, González indica que “es fundamental prestar la mejor experiencia de usabilidad a todos los posibles usuarios, con independencia de su situación”. El estándar WCAG-EM, explica, permite evaluar de manera rápida y objetiva el nivel de accesibilidad de un portal.

Las pruebas de rendimiento son uno de los procesos más importantes para verificar el comportamiento de la plataforma en situaciones de concurrencia de usuarios y/o procesos. Aquí se incluirían las pruebas de stress o pico, que simulan el acceso concurrente de una avalancha de usuarios como la que supone la salida de una acción comercial.

Deben ser planificadas y ejecutas cuidadosamente y deben incluirse especialmente antes de iniciar campañas promocionales o periodos de ofertas para mantener la imagen de marca: campañas navideñas, Black Friday, puesta a la venta de un nuevo producto...

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