La 'mesa de diálogo' y la elección de Delgado como fiscal general dinamitan la posibilidad de grandes acuerdos entre PSOE y PP

Una hora y media de reunión para nada. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, han salido este lunes de su encuentro en Moncloa tan alejados de cara a llegar a grandes acuerdos de Estado como entraron. Salvo la disposición del PP a estudiar una reforma educativa, de las pensiones o apoyar la posición de España en la negociación del Presupuestos de la UE, siguen sin avistarse un pacto en cuestiones clave como la renovación del Poder Judicial, de parte del Tribunal Constitucional o del sistema de financiación autonómica. Tampoco se puede esperar un apoyo del PP a los Presupuestos para 2020 que prepara el Gobierno.

Para que esto hubiera ocurrido, el presidente debería haber aceptado las condiciones que le ha planteado Casado. El PP apoyaría los Presupuestos si Sánchez “suspende la Mesa de diálogo” que se constituirá este mes con la Generalitat, “garantice la destitución del señor Torra y no modifique el Código Penal” y renuncia a reformas del Código Penal como la que podría modificar el delito de sedición.

La respuesta de Sánchez a abandonar la Mesa de gobiernos ha sido reafirmar la apuesta del Gobierno por el diálogo como forma de solucionar la crisis catalana. "Casado se opone a una solución dialogada para Cataluña. Entonces, ¿qué propone el PP en Cataluña?", se ha preguntado Montero. "¿Sigue proponiendo un 155 permanente que el Tribunal Constitucional ya ha dicho que no es posible?", ha añadido.

Aunque “cordial” en las formas, el encuentro ha terminado con el mismo desencuentro entre Sánchez y Casado como el que se preveía en los días pasados. Al final del mismo, las dos partes han continuado con sus recriminaciones mutuas. Casado ha señalado que quien está “crispado” es el Gobierno, que “se ha aliado con radicales” y el PP tiene que ser la “fuerza moderada”. “El señor Casado dice que o se aplica la política del PP o no hay posibilidad de acuerdo”, ha reprochado por su parte la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero. "Vamos a seguir insistiendo para que el PP se siente a dialogar", ha dicho la portavoz del Gobierno.

"Ofrecemos que si rompen con los independentistas, los batasunos y los nacionalistas que quieren romper la igualdad de todos los españoles, aquí tiene al PP para sentarnos a hablar de las preocupaciones reales", ha dicho Casado,

Nada más terminar la reunión y antes de que compareciera Casado ante la prensa, el Gobierno ha emitido un comunicado en el que ya apuntaba al fracaso del encuentro. Lamentaba que el líder del PP “sigue instalado en su estrategia de bloqueo”. Para el Gobierno, la reunión “ha evidenciado que “el PP no ha variado ninguna de sus posiciones, a pesar de ser el principal partido de la oposición”.

No hemos encontrado en el señor Casado una actitud de colaboración, no ha habido ningún compromiso que el PP haya podido trasladar al presidente para poder al menos intentar un acuerdo en los temas más relevantes”, ha dicho Montero.

A pesar de la distancia entre el Gobierno y el PP y que las elecciones en Galicia y en País Vasco del 5 de abril hacen muy difícil que este clima cambie hacia otro de mayor entendimiento, tanto Casado como Sánchez por medio de Montero han asegurado tener la "mano tendida" cuando el otro cambie de actitud.

Sánchez ha planteado a Casado negociar la renovación de órganos constitucionales como el Consejo General del Poder Judicial y también de la reforma del sistema de financiación autonómica y en ambos asuntos la respuesta de Casado a sido no. Por el contrario, el líder del PP se ha mostrado dispuesto a estudiar negociar cuestiones como el sistema de pensiones y la ley educativa y se ha ofrecido a apoyar la ley de protección a la infancia que prepara el Ejecutivo y su negociación en Bruselas del próximo Presupuestos de la UE y de los fondos agrícolas.

En todo caso, el Gobierno ha puesto este lunes en duda la disposición del PP, por ejemplo para reformar el Pacto de Toledo, con la propuesta que casi se aprobó el año pasado para vincular las pensiones a la inflación. “No ha dado ninguna garantía de que mañana se puedan retomar las negociaciones” en el Congreso, ha dicho Montero, que ha dicho que Casado no ha manifestado “ningún compromiso concreto”.

Según ha explicado Casado en una rueda de prensa posterior, el PP no está en condiciones de llegar a un acuerdo con el Gobierno para renovar el CGPJ porque considera que esto tiene que ser “todo un bloque” para “despolitizar” la justicia que Sánchez no respeta con el nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal General del Estado. De la misma manera, tampoco se prevé un acuerdo en otros “órganos constitucionales” pendientes de renovación, parte del Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, el Tribunal de Cuentas o RTVE.

Casado se ha escudado en el nombramiento de Delgado y Montero no ha ofrecido ninguna alternativa al sistema de elección de vocales del Poder Judicial que el PP ha apoyado históricamente y ahora quiere modificar para dar más peso a las asociaciones judiciales. Montero ha apuntado que Casado trata de “intentar imponer la política del PP simplemente utilizando de rehenes a estos organismos”.

Sánchez también ha pedido expresamente este lunes a Casado que acceda a negociar con el Gobierno la reforma del sistema de financiación autonómica, algo a lo que el popular no accedido, al vincular esta cuestión con la reclamación por parte de las comunidades del IVA de 2017 que Hacienda ya ha dicho que no es posible.

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