Nueva evidencia sobre covid persistente en niños: los que se infectaron tienen mayor predisposición a sufrir síntomas a largo plazo

La mayoría de personas se recuperan completamente tras infectarse de coronavirus, pero algunas desarrollan covid persistente. Esta enfermedad, definida por la OMS como "condición que ocurre en individuos con antecedentes de infección probable o confirmada por SARS-CoV-2, generalmente tres meses después del inicio, con síntomas que duran al menos dos meses y no pueden explicarse con un diagnóstico alternativo", también la sufre entre el 1% y el 5% de los niños y niñas que se contagian. Hasta el momento no se han publicado muchos artículos sobre estas secuelas entre la población de menor edad, que es la que ha sufrido generalmente de forma más leve el coronavirus, pero este miércoles la revista The Lancet publicó los resultados ya revisados de un trabajo que concluye que entre los niños y niñas de 0 a 14 años con antecedentes de infección existe una mayor prevalencia de síntomas duraderos en comparación con los pequeños que se han 'librado' del covid.

El estudio, dirigido por la cardióloga Selina Kikkenborg Berg del Hospital de Copenhague, en Dinamarca, extrae sus conclusiones a partir de las respuestas facilitadas por las familias de los 10.997 niños y niñas con antecedentes de covid y los 33.016 pequeños que no habían pasado la enfermedad y ejercieron de grupo control. Todos ellos participaron en una encuesta en la que les preguntaron por los 23 síntomas prolongados de covid más comunes.

El equipo danés encontró que los menores de entre 0 y 14 años con antecedentes de covid tenían más probabilidades de sufrir al menos uno de los síntomas persistentes durante más de dos meses en comparación con el grupo que no se había infectado de coronavirus. Sin embargo, las diferencias entre ambos grupos fueron definidas como "estadísticamente significativas pero no clínicamente relevantes".

¿Esto cómo se interpreta? Maria Méndez, jefa de Pediatría del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) -donde coordina desde diciembre de 2020 una unidad pionera en España dedicada en exclusiva a la atención de menores con covid persistente-, explica que esta conclusión es "lógica" porque el porcentaje de niños afectados por covid persistente ronda "entre el uno y el cinco por ciento" (hay estudios que hablan del 20%, otros del 5%, otros del 1%. Sí parece que es inferior al 15-20% de la población adulta). Esto se traduce en que el grupo control y el grupo de niños que pasado la covid son prácticamente iguales.

"Si comparamos dos poblaciones, una que no ha pasado la enfermedad y otra que sí, y de estos, solo el 1% aproximadamente va a desarrollar longcovid (covid persistente en inglés), es normal que las diferencias sean muy pequeñas, porque el 99% de los niños no tiene covid persistente", explica a 20minutos.

Esa diferencia es tan pequeña que clínicamente es poco significativa. Esto es normal porque estamos hablando de que le pasa a muy poca gente. Pero ese 1% realmente está muy afectado"

Lo que viene a decir este estudio, en palabras de Méndez, es que "hay diferencias significativas entre los niños que han pasado el covid y los que no porque aquellos tienen síntomas y una afectación funcional y social, pero esa diferencia es tan pequeña que clínicamente es poco significativa. Esto es normal porque estamos hablando de que le pasa a muy poca gente. Si el covid persistente afectara, por ejemplo, a la mitad de la población, las diferencias entre las personas que han pasado la enfermedad y las que no serían muy importantes. Pero como solo le pasa al 1%, la diferencia globalmente es muy pequeña. Pero ese 1% realmente está muy afectado".

Por esta misma razón, el estudio danés concluye que la covid persistente debe ser una afectación "reconocida" y señala que "sería beneficioso" que hubiera unidades clínicas multidisciplinares para tratar esta patología en los más pequeños, aunque sean pocos.

Sobre este estudio también se ha pronunciado la doctora Vicky Fumadó, pediatra del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, que en declaraciones a Science Media Centre España expone que este paper está "bien diseñado" y es "adecuado". Destaca que "entre los encuestados de mayor edad, las mujeres tenían síntomas de larga duración en mayor proporción que los hombres, aunque el grupo control también describió síntomas. En los grupos de control de mayor edad existe una tendencia hacia mejores puntajes de calidad de vida".

Esta es otra de las conclusiones principales del equipo danés, que entre los participantes del grupo que no había pasado la covid también detectaron síntomas similares a los del covid persistente. Por ello, las autoras apuntan que "la carga de síntomas entre los grupos de control requieren atención". Esta encuesta se llevó a cabo entre julio y septiembre de 2021 y participaron aproximadamente la mitad de varones y la mitad de mujeres con una edad media de 10 años.

Limitaciones

Para Méndez, este estudio tiene "un problema": que está realizado a base de encuestas y eso puede llevar a "minusvalorar muchos síntomas o, al revés, darle demasiada importancia a algunos otros". Además, anota que tiene un "sesgo importante" por "el porcentaje de personas que ha contestado la encuesta, que en realidad es el 28,8% de los casos con covid y el 22,4% del grupo de control".

Los síntomas más frecuentemente observados entre esta muestra de Dinamarca son, entre los niños de 0 a tres años, tos, cambios de humor, erupciones y pérdida de apetito; entre los de cuatro a 11 años, cambios de humor, cansancio y problemas de memoria y concentración; y entre los menores de 12 a 14 años, cansancio, cambios de humor, problemas de memoria y concentración y dolor de cabeza.

En los últimos meses ha habido menos casos y creemos que se debe a la vacuna. El mensaje es que con el tiempo mejoran"

Estos síntomas coinciden con los vistos por Méndez entre los aproximadamente 200 pacientes de cinco a 18 años que han pasado por su consulta desde enero de 2021. "Como son síntomas tan inespecíficos, si preguntas a cien niños si han tenido dolor de cabeza en el último año, muchos responden que sí", comenta. De ahí que los investigadores daneses también reporten síntomas, aunque en menor medida, entre los niños que no habían pasado la covid. La diferencia es "la intensidad y la frecuencia", aclara la pediatra del 'Can Ruti' (como también se conoce al Hospital Germans Trias i Pujol), al tiempo que anota que "a veces es diaria" entre quienes sufren covid persistente.

De los 200 niños atendidos en la consulta que dirige Méndez, a 25 ya se les ha dado el alta. "Es un proceso largo, además hay niños que hemos empezado a ver hace poco. Los que hemos dado de alta son los que llevan más tiempo con el tratamiento y que se han recuperado totalmente, su situación es igual que la de antes de tener covid", señala.

El tratamiento para estos pacientes se basa, en general, en rehabilitación física, la rehabilitación neurocognitiva y en el apoyo psicológico cuando hace falta. "En los últimos meses ha habido menos casos y creemos que se debe a la protección de la vacuna. El mensaje es que los niños, con el tiempo, mejoran", concluye.

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