Ómicron... y otras seis variantes activas del coronavirus que preocupan a la OMS

El SARS-CoV-2 que infectó a la primera persona no es exactamente igual que el que sigue infectando en la actualidad. Como todos los virus, el causante de la Covid-19 cambia a lo largo del tiempo y, aunque en ocasiones estos cambios no implican nada en sus propiedades, es necesario monitorizarlo para evitar que se vuelva más peligroso.

Esto es lo que ha ocurrido en Sudáfrica con la variante B.1.1.529 -bautizada por la OMS como ómicron-, detectada recientemente y que presenta un gran número de mutaciones preocupantes por su potencial para aumentar la transmisibilidad de la enfermedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), junto a redes de expertos, autoridades nacionales, instituciones e investigadores, vigila y evalúa la evolución del SARS‑CoV-2 desde enero de 2020. A finales de 2020, la OMS comenzó a utilizar las categorías "variante de interés" (VOI) y "variante preocupante" (VOC) para hacer un seguimiento del virus a escala mundial y orientar la respuesta a la pandemia. Para la VOI y las VOC la OMS recomienda denominaciones basadas en el alfabeto griego para evitar nombres que generasen estigmas.

No todas las variantes entran en estas categorías, y algunas pueden entrar y salir dependiendo de su evolución. Según definición de la OMS, las variantes de interés (VOI) "presentan cambios en el genoma que afectan a características del virus como su transmisibilidad, la gravedad de la enfermedad que causa y su capacidad para escapar a la acción del sistema inmunitario, ser detectado por medios diagnósticos o ser atacado por medicamentos".

También "dan lugar a una transmisión significativa en medio extrahospitalario o causan varios conglomerados de Covid-19 en distintos países, con una prevalencia relativa creciente y ocasionando números cada vez mayores de casos con el tiempo, o bien que presentan, aparentemente, otras características que indiquen que pueden entrañar un nuevo riesgo para la salud pública mundial".

Por su parte, las variantes preocupantes (VOC), además de compartir con las VOI las características antes mencionadas, provocan un "aumento de la transmisibilidad o cambio perjudicial en la epidemiología de la Covid-19", incremento de la "virulencia o cambio en la presentación clínica de la enfermedad" y "disminución de la eficacia de las medidas sociales y de salud pública o de los medios de diagnóstico, las vacunas y los tratamientos disponibles".

En la actualidad, la OMS ha designado cuatro variantes como preocupantes (Alpha, Beta, Gamma, Delta y Ómicron) y dos más como de interés (Lambda y Mu). Existen otras 6 variantes clasificadas como "bajo vigilancia": se sospecha que las modificaciones en su genoma pueden afectar a las características del virus, y quizá pueda entrañar riesgos en el futuro, pero es necesario investigarla más a fondo.

La variante Alpha, detectada por primera vez en Reino Unido en octubre de 2020, es desde hace meses la dominante en la mayor parte de países europeos y hasta el momento al menos 190 países han notificado algún caso de ella.

Según indicó el CCAES, dependiente del Ministerio de Sanidad, en España esta variante trajo consigo "un posible incremento de la gravedad y la letalidad de la infección", pero un "escaso escape" a la vacuna.

Esta variante fue detectada en Sudáfrica y anunciada el 18 de diciembre de 2020. La OMS considera que es probablemente la más transmisible y escapa a la inmunidad adquirida, ya que se han detectado reinfecciones. Se concentra sobre todo en el cono sur africano, pero en Europa no ha llegado a desplazar a otras variantes.

Fue documentada por primera vez en Brasil en noviembre de 2020. Es la que tiene mayor presencia en América del Sur y entre sus características está un posible aumento de la transmisibilidad o un escape moderado a la respuesta inmune. Ha sido detectada en más de 90 países.

Según el último informe del CCAES, es la variante predominante a nivel global. Es más transmisible que la variante Alfa y presenta una ligera disminución de la efectividad de la vacuna. En España, es la variante "claramente dominante" -las otras variantes en conjunto, en las últimas cuatro semanas, no alcanzan el 1% del total-.

El octubre pasado se conoció una variante descendiente de la Delta conocida como Delta Plus. Se considera que esa mutación puede llegar a ser entre un 10 y 15% más transmisible que la versión delta original.

Según un modelo matemático creado por investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard (Estados Unidos), una variante del SARS-CoV-2 con rasgos similares a los de la variante Delta podría provocar una pandemia más grave, con más infecciones y reinfecciones repentinas.

Ómicron, detectada en torno al 24 de noviembre en Botsuana y Sudáfrica, es ya considerada una variante preocupante por la OMS. Desde su identificación ha preocupado a los expertos por por su gran cantidad de mutaciones en la proteína pico del virus, proteína encargada de infectar a las células humanas y que, por lo tanto, el virus prospere en el organismo. Esta proteína es, además, hacia la que se dirige el efecto de las vacunas.

Aún es pronto para saber cómo evolucionará y sus consecuencias, aunque sí está claro que tiene un gran potencial para aumentar su transmisibilidad. Aparte de Sudáfrica, Botsuana y Hong Kong -primeros lugares donde se detectó-, ahora mismo se conocen casos también en Canadá, Israel, Australia, Dinamarca, Alemania, Italia, Reino Unido, Suiza, Austria, República Checa, Bélgica, Países Bajos, Francia, Portugal, España y Suecia.

La variante Lambda, detectada en Perú en diciembre del 2020, se encuentra entre las variantes consideradas como "de interés" por la OMS, es decir, que causan transmisión comunitaria o dan lugar a brotes y que tienen una prevalencia relativa creciente.

Originalmente detectada en Colombia en enero de este año, muestra una resistencia pronunciada a los anticuerpos provocados por la infección natural por SARS-CoV-2. Hasta el momento de su aparición, se pensaba que Beta era la variante más resistente, pero Mu es dos veces más resistente a la neutralización por suero convaleciente -plasma de personas ya recuperadas- y 1,5 veces más resistente a la neutralización por suero de vacuna.

Zircon - This is a contributing Drupal Theme
Design by WeebPal.