¿Perspectivas de Guerra Civil en EE UU? Una tormenta perfecta eleva el riesgo de acciones violentas en lo que queda de año

Nunca en Estados Unidos el presente resultó tan preocupante, tan impredecible. La coincidencia en el tiempo de una serie de factores, algo así como una tormenta perfecta, ha hecho que las autoridades esperen un aumento de la violencia extremista en los próximos meses. Por ello, el último boletín del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) del Gobierno Biden es toda una advertencia.

El documento menciona esos elementos que de manera casual pero increíble van a coincidir en los próximos meses. Son los recientes tiroteos masivos, la sentencia del Tribunal Supremo sobre el derecho al aborto y las elecciones de mitad de período de noviembre, las conocidas como mid-term. Así, la amenaza duraría hasta el 30 de noviembre.

"En los próximos meses, esperamos que el entorno de las amenazas se vuelva más dinámico, ya que varios acontecimientos de gran repercusión podrían ser aprovechados para justificar actos de violencia contra una serie de posibles objetivos", se lee en el boletín del DHS. El documento sugiere que los futuros objetivos de la violencia extremista podrían incluir más personas de color y minorías religiosas, miembros del Gobierno y periodistas.

El boletín dice que los presuntos responsables de esa amenaza están más cerca de una acción violenta por "factores tales como agravios personales, reacciones a acontecimientos actuales y su adhesión a ideologías extremistas violentas, que incluyen el extremismo violento de motivación racial o étnica o antigubernamental/antiautoridad".

El FBI y el Departamento de Seguridad Nacional ya han advertido en otras ocasiones que los supremacistas blancos y otros extremistas nacionales suponen una amenaza tan grande para la nación como el Estado Islámico.

La advertencia del DHS se produce después de que el juez del tribunal de circuito del condado de Juneau, John Roemer, fuera encontrado muerto en su casa con heridas de bala. Se cree que el sospechoso, Douglas Uhde, tenía una lista de objetivos que incluía al líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, al gobernador de Wisconsin, Tony Evers, y a la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer.

A ese contexto hay que añadir los últimos tiroteos masivos. Hace unas semanas, un joven de 18 años mató a 19 estudiantes y dos profesores en la escuela primaria Robb de Uvalde. Apenas unas semanas antes, un supremacista blanco en Buffalo (Nueva York) entró en una tienda de comestibles del barrio y mató a 10 personas, la mayoría de las cuales eran residentes negros mayores.

Estas son las principales claves del inmediato presente, al menos hasta noviembre, que va a enfrentar Estados Unidos.

La sombra de Trump

El comité que investiga el asalto al Capitolio del 6 de enero del 2021 ha considerado que el suceso fue la "culminación" de un intento de golpe de Estado por parte del entonces presidente Donald Trump, quien se vio apoyado sobre el terreno por el grupo Proud Boys.

Los investigadores detallaron en este comité que este colectivo ultraderechista podría haber planeado con anterioridad el ataque y podrían ser una pieza clave para saber por qué se produjo el asalto al Capitolio, apuntaron los investigadores. El día del asalto, Trump dio un discurso a mediodía fuera de la Casa Blanca, en el que instó a sus seguidores a marchar a la sede del Congreso y "luchar" por su Presidencia.

Trump y dos de sus hijos, Ivanka y Donald Trump Jr., han sido citados a declarar por la Fiscal General del estado de Nueva York, el próximo 15 de julio. La Fiscalía general trata de determinar por vía civil si la compañía de Trump infló el valor de sus bienes para poder obtener préstamos bancarios y al mismo tiempo redujo ese mismo valor con la intención de pagar menos impuestos, mientras que la fiscalía del distrito de Manhattan tiene abierta una investigación penal en paralelo.

Las elecciones de medio mandato ('mid-term')

Al margen de lo que pueda decir los jueces, Trump se muestra decidido a buscar su regreso a la Casa Blanca en 2024. En mayo sufrió un golpe en las primarias republicanas a gobernador de Georgia, donde perdió el candidato al que apoyaba. Sin embargo, algunos de sus seguidores lograron candidaturas en otros estados.

Las primarias, en las que los partidos eligen a sus candidatos para las elecciones de medio mandato (mid-term) del 8 de noviembre, sirven de termómetro para medir el apoyo que cosecha el ex presidente, quien no descarta buscar la presidencia en 2024. En estos comicios se renovará el Congreso en el que ahora los demócratas tienen una exigua mayoría.

Al margen de las mid-term al Congreso, en noviembre se disputan las carreras para elegir gobernador en 36 estados. Ahora mismo, hay 28 con gobernador republicano y 22 estados con gobernador demócrata.

La figura de gobernador es muy importante. Se encargan de gestionar asuntos fundamentales como las políticas de impuestos, económicas, sociales, educativas y también supervisan la integridad electoral.

La decisión del Supremo sobre el aborto

Biden predijo una "mini revolución" en las mid-term si el Tribunal Supremo anulaba el histórico precedente de 1973 Roe contra Wade, que consagró el acceso al aborto como un derecho constitucional. La decisión del tribunal ha llegado este 24 de junio, anulando la protección de este derecho vigente en este país desde 1973, en una decisión histórica que permitirá a cada estado decidir si mantiene o prohíbe este derecho reproductivo.

El fallo señala que la Constitución "no otorga" este derecho y devuelve la autoridad para poder legislar sobre el aborto a los representantes electos de los estados.

El 3 de mayo ya se había filtrado un borrador de la sentencia y que retiraría la protección al aborto. Ese documento contaba con el apoyo de por lo menos cinco magistrados del Supremo de los nueve que lo componen. De inmediato, Biden advirtió de que preparaba una "respuesta" para defender el derecho al aborto. Tras la decisión de este viernes, Biden ha mostrado su rechazo y su decepción.

Sólo unos días después, los demócratas del Senado no consiguieron suficientes votos para sacar adelante un proyecto de ley destinado a proteger el aborto a nivel federal. Mientras, Oklahoma aprobaba una nueva ley que prohíbe el aborto desde el momento de la fertilización. Este Estado, al igual que Texas, ya prohíbe los abortos a partir de las primeras seis semanas de embarazo.

El aborto ha sido legal en EE UU desde que en 1973 el Supremo dictaminara que el Estado no tiene derecho a intervenir en la decisión de la mujer sobre su embarazo. En la última década numerosos estados liderados por conservadores han aprobado normas que violan abiertamente esos parámetros, con el objetivo declarado de conseguir que el Supremo revisara y anulara el precedente establecido hace casi medio siglo.

La violencia que no cesa

Las cifras ilustran la tragedia de las armas en EE UU. En lo que llevamos de 2022 ya ha habido en EE UU al menos 250 tiroteos masivos. El dato es del Gun Violence Archive (GVA), una organización sin ánimo de lucro que retrata con números la lacra de las armas en el país. Según sus datos, en 2022 en EE UU ya han muerto por arma de fuego 8.579 personas.

El GVA define tiroteo masivo como aquel en el que se hiere o mata a cuatro o más personas, sin incluir al atacante. En 2021 fueron 693. La estadística muestra un crecimiento imparable. En 2014 en EE UU hubo 272 tiroteos masivos; en 2015, 336; en 2016 se llegó a 382; en 2017 fueron 348; en 2018 se bajó a 336; en 2019, se alcanzaron los 417 tiroteo masivos; en 2020, aumentó la cifra hasta 611; y en 2021, 693.

Otro dato que nos da una idea de la dimensión del problema. Cada día al menos 200 personas resultan heridas por arma de fuego en EE UU, según Agency for Healthcare Research and Quality, Healthcare Cost and Utilization Project.

Desde la masacre de Uvalde, el tiroteo escolar más mortífero de la historia del estado, los funcionarios republicanos de Texas han expresado poco interés en aplicar leyes de armas más estrictas. En abril de 2021, el 59% de los tejanos encuestados en un sondeo dijeron no estar de acuerdo con que los funcionarios elegidos estuvieran haciendo lo suficiente para prevenir los tiroteos masivos. Sólo el 38% de los encuestados estaba de acuerdo.

Una sociedad polarizada

El telón de fondo y al tiempo la esencia de buena parte de los hechos descritos, es la polarización de la sociedad norteamericana. EE UU está partido en dos. Y ya no sólo es la América que vota demócrata frente a la que vota republicano, como ha pasado durante decenios. Es más.

Es la América que quiere poner límite al negocio de las armas frente a quienes consideran sagrado el derecho a poseer un arma de fuego (que recuerdan una y otra vez cómo lo sostiene la Segunda Enmienda de la Constitución de 1787).

EE UU enfrenta, tal vez más que nunca desde 1865, el riesgo de una Guerra Civil

Es la América que quiere preservar el derecho de la mujer al aborto, frente a los que anteponen el llamado derecho a la vida del feto desde el momento de su concepción. La de las grandes ciudades de las costas Este y Oeste frente a la de quienes habitan los estados granjeros del Medio Oeste. La de Biden/Harris frente a la de Trump.

¿Perspectivas de guerra civil?

En 1994, Hans Magnus Enzensberger publicó su ensayo Perspectivas de guerra civil. En aquel libro, a la sombra de la guerra que desmembró Yugoslavia, el intelectual alemán hablaba de que la guerra civil molecular había estallado también en las metrópolis.

En el libro Enzensberger advertía: "Nos engañamos si creemos que reina la paz sólo porque podemos ir a comprar el pan sin que un francotirador nos reviente la cabeza... Todo vagón de metro es una Bosnia en miniatura". EE UU enfrenta hoy ese riesgo tal vez más que nunca desde 1865, la fecha en que finalizó la Guerra Civil entre el Norte y el Sur.

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