El precio del alquiler cae un 3,5% en España un año, sobre todo por el desplome en Madrid y Barcelona

El precio medio del alquiler ha caído en España un 3,52% en un año, comparando el pasado mes de abril de 2021 con abril de 2020, en pleno confinamiento por la pandemia de coronavirus. El significativo descenso se ha producido, principalmente, por el desplome del precio del alquiler en las grandes capitales, como Madrid y Barcelona. En la capital de España, por ejemplo, la caída ha sido de un 14,9%, según el informe del portal inmobiliario pisos.com. En la capital catalana la caída aún fue mayor: del 17,3%.

Según este estudio, la vivienda en alquiler en España en abril de 2021 tuvo una superficie media de 104 metros cuadrados y una renta media mensual de 960 euros. Esta cifra marcó un ascenso del 0,21% frente al mes de marzo de este año 2021, pero comparado con abril de 2020, justo hace un año, el recorte fue del -3,52%.

Pese al descenso, en el conjunto de España dos capitales arrojaron subidas por encima del 10% respecto al mes de abril de 2020: las aragonesas Huesca (13,56%) y Teruel (11%). El mayor ajuste, por contra, tuvo lugar en Cádiz (-18%).

Le siguen Barcelona (-17,30%), Palma de Mallorca (-16,44%), Sevilla (-16,28%) y Málaga (-16,12%).

En cuanto a capitales de provincia, Madrid fue la más cara para los inquilinos, con una renta media de 1.642 euros al mes. Le siguieron Barcelona (1.551 €/mes) y Donostia-San Sebastián (1.224 €/mes). Por su parte, Ciudad Real fue la más barata, con 436 euros de renta mensual.

Otras capitales económicas fueron Teruel (473 €/mes) y Zamora (480 €/mes). Guadalajara (3%) protagonizó la mayor subida mensual, mientras que los retrocesos los lideró Pamplona (-2,99%). Interanualmente, encabezó el ranking de incrementos Huesca (13,56%), situándose Cádiz (-18%) en el otro extremo de la tabla.

Las comunidades con los alquileres más caros fueron Madrid (1.583 €/mes), Cataluña (1.342 €/mes) y Baleares (1.292 €/mes). Por su parte, Extremadura (445 €/mes), Castilla-La Mancha (558 €/mes) y Galicia (606 €/mes) registraron las rentas más económicas. Madrid (2,11%) fue la autonomía que más creció frente a marzo, y Andalucía (-2,07%) la que más se ajustó. De un año a otro, Navarra (5,72%), Cataluña (4,46%), Andalucía (4,30%) y La Rioja (2,22%) arrojaron las únicas subidas. En este periodo, los ajustes más intensos los registraron Madrid (-13,42%), Baleares (-12,48%) y Canarias (-10,21%). Estas dos últimas regiones han sufrido un hundimiento del turismo este año, su principal fuente de ingresos.

En la clasificación de provincias por renta, la primera posición fue para Madrid, con 1.583 euros al mes. Por detrás, se posicionaron Barcelona (1.422 €/mes) y Málaga (1.302 €/mes).

En el lado opuesto, Teruel cerró la clasificación con 408 euros mensuales. Otras provincias económicas fueron Córdoba (416 €/mes) y Cáceres (416 €/mes). La provincia que más se encareció frente al mes pasado fue Jaén (3%), mientras que la que más se abarató fue Santa Cruz de Tenerife (-2,98%). De un año a otro, la que más subió fue Soria (9,99%), y la renta que más se ajustó fue la de Madrid (-13,42%).

El precio del alquiler confirma su tendencia hacia la corrección. Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, afirma que “al estar más ligado a la economía real, los movimientos en el mercado del arrendamiento siempre son más inmediatos y tardan menos en consolidarse”. Para el portavoz del portal inmobiliario, “el ajuste en las mensualidades es un reflejo de las dificultades económicas que atraviesa la población debido al impacto que ha tenido la pandemia en el empleo”.

En este sentido, Font indica que “el acceso a la vivienda a través de esta fórmula continúa siendo un reto para España, donde la demanda de inquilinos crece al tiempo que lo hacen las exigencias de solvencia impuestas por los propietarios de inmuebles en alquiler”.

El experto indica que “las administraciones deben redoblar esfuerzos con el objetivo de presentar una oferta de alquiler asequible al ciudadano, pero sin caer en el intervencionismo”, añadiendo que tienen una “oportunidad de oro” gracias a los fondos europeos. Asimismo, Font señala que “el sector privado es el mejor aliado para cumplir este fin. De hecho, muchas promotoras ya han colocado el alquiler entre sus prioridades, apostando por un modelo de negocio en alza como el build to rent”.

Por otra parte, los inquilinos se muestran más optimistas que los propietarios respecto a que la entrada en vigor de la futura Ley de Vivienda generará precios más asequibles en el mercado del alquiler. Con todo, se trata de un optimismo moderado y que desciende a medida que aumenta el conocimiento de la futura normativa. Esta es la principal conclusión del último análisis realizado por el portal inmobiliario Fotocasa a partir de 5.000 encuestas realizadas a españoles activos en el mercado inmobiliario en los últimos 12 meses.

“Todavía existe mucho desconocimiento entre la población sobre las consecuencias que esta futura ley tendría en el mercado, en parte porque aún no existe un borrador definitivo por parte del Gobierno. Es importante que tanto inquilinos como propietarios conozcan de qué manera podría impactarles, porque probablemente en primera instancia podría evitar subidas de precios desorbitadas pero no solucionará el gran problema de la falta de vivienda en alquiler, y podría incluso agravarse al provocar contracción de la oferta, lo que a largo plazo provocaría ascensos en los precios en las rentas” explica María Matos, directora de Estudios y Portavoz de Fotocasa.

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