El PSOE rebaja ahora la presión del ultimátum al PP para renovar el CGPJ a cinco días de que venza

En Ferraz ha habido un cambio de guion en las últimas horas respecto a las negociaciones con el PP para la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). El pesimismo que reconocían desde la dirección socialista la semana pasada se ha convertido en optimismo a tan solo cinco días de que venza el plazo del ultimátum que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, impuso al PP para alcanzar un acuerdo antes de recurrir a la modificación de la ley. De hecho, en Ferraz han rebajado la presión que querían ejercer con ese plazo al no cerrar del todo la puerta a flexibilizarlo si el acuerdo apunta a materializarse.

"El PP tiene hasta final de este mes de junio. Si no desbloquea esta situación, España dará una respuesta al secuestro del Poder Judicial", pronunció el pasado 12 de junio el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esa respuesta pasaría por "revisar" la capacidad del CGPJ para nombrar a los jueces del Tribunal Supremo lo que, según Sánchez, sería el "incentivo perverso" que hasta ahora tendrían los partidos para continuar con el bloqueo.

Hasta este lunes ese ultimátum y esa advertencia ha continuado en boca de los socialistas y del Gobierno, de hecho, en la última sesión del control en el Congreso de los Diputados, Sánchez reiteró que acometería la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) "con o sin" el Partido Popular, pese a que minutos antes del comienzo del Pleno el propio Feijóo se mostró dispuesto a volver a intentar acordar la renovación del Consejo "si el Gobierno no quiere romperlo".

"Cada vez que hay una opción de que podamos entendernos el Gobierno y el principal partido de la oposición aparecen sus jefes, el señor Aznar, el señor Abascal, la señora Ayuso y le dicen que ni se le ocurra", le espetó también Sánchez, después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid se mostrase reticente a un pacto con Sánchez sin cambiar el sistema de elección de los jueces.

Sin embargo, tras unos últimos días de discreción y silencio en las negociaciones desde ambas partes, la portavoz socialista, Esther Peña, reconoció este lunes "contactos" recientes que llevan al PSOE a pensar que es posible sellar un acuerdo antes del mes de julio. Desde que se impulsó ese ultimátum, los socialistas no habían reconocido conversaciones con el PP sobre este tema, como tampoco habían expresado, ni en público ni en privado, el "optimismo" al que se han referido este lunes.

En cualquier caso, eluden concretar si sería posible flexibilizar ese ultimátum en pro de alcanzar un acuerdo con los populares. "Depende del PP", se limitan a decir fuentes de la dirección socialista, cuya esperanza es no tener que agotar el plazo, aunque ya no le dan tanta importancia a la cuenta atrás como a la posibilidad de alcanzar un acuerdo "más pronto que tarde". De hecho, el ministro e interlocutor del PSOE en esta materia, Félix Bolaños, liberó su agenda de este lunes.

Otro de los asuntos que se podrían haber tocado en los últimos días es la extensión de la negociación a otros nombramientos, como el del gobernador del Banco de España tras el fin del mandato de Pablo Hernández de Cos; el del Tribunal Constitucional; la cúpula de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC); la de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), o una parte del consejo de RTVE. Mientras a finales de la semana pasada fuentes de la dirección apuntaban a la posibilidad de incluirlos en el mismo paquete que la del CGPJ, este lunes desechaban esta opción.

También lo hicieron casi de forma simultánea desde el Partido Popular. "La negociación en torno a la renovación del CGPJ y la implementación de medidas a través de modificaciones legales que garanticen la independencia de los jueces no está vinculada con ninguna otra negociación", respondió de forma tajante el portavoz popular, Borja Sémper, este lunes desde Génova.

A diferencia de los socialistas, los populares echaron el freno de mano. Si la semana pasada reconocían que estaban rebajando el tono en aras de llegar pronto a un acuerdo, este lunes arrancaban la última semana de junio —la última que le habían dado desde el Gobierno para alcanzar un acuerdo— recordando sus líneas rojas: garantizar que los jueces sean elegidos por los jueces. Una exigencia que Alberto Núñez Feijóo puso encima de la mesa desde que llegó a la política nacional en 2022 pero que, precisamente, obviaron la semana anterior.

El PP ya no habla tanto de renovar el órgano al mismo tiempo que la ley pero sí que exige "avanzar y garantizar la independencia del órgano de gobierno los jueces". Esta es la posición de la que la oposición "no se va a bajar" ya que, además, es un requisito que también pone la Unión Europea. "La vamos a defender hasta el final porque es lo que conviene al Estado".

La negociación con el PSOE se produce en plena batalla por la financiación autonómica y en plena vorágine de informaciones sobre casos de corrupción del entorno del presidente. Los de Feijóo exprimirán ambos frentes para hacer oposición al Gobierno. No obstante, pese a las múltiples investigaciones por tráfico de influencias o por corrupción que atañen al que fuera su mano derecha, a su mujer y al hermano, el PP evita por ahora citar a Sánchez a la comisión de investigación del Senado. "No hay ningún plazo, pero los volcados de los móviles de Koldo serán clave", apuntan desde Génova.

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