Relaciones sociales, autocuidado, sentido vital... Ocho consejos para mantener una buena salud mental

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 450 millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por un problema de salud mental que dificulta gravemente su día a día, y se calcula que 1 de cada 4 personas tendrá un trastorno mental a lo largo de su vida.

Un problema, el de salud mental que parece cebarse cada vez más con las generaciones más jóvenes. Según el informe Estado Mental del Mundo 2021, en el que se incluyen 34 países de distintos continentes, mientras un 7% de las personas mayores de 65 años reconocen estar angustiadas o luchando por su bienestar mental hasta el punto de que se ve afectado su funcionamiento diario, las personas de 18 a 24 años que viven esa misma situación alcanzan el 44%.

Para la Fundación Salud y Persona, entidad sin ánimo de lucro experta en el ámbito de la salud y el bienestar emocional con más de 400 centros en toda España, existe una correlación significativa entre algunos indicadores culturales como el individualismo o la clasificación de las personas por su rendimiento (lo que denominan orientación al desempeño), y estos peores valores de MHQ (Mental Health Condition o Cociente de Salud Mental en español).

Sus expertos advierten que “una cultura en la que cada uno se ocupa de sí mismo y se le juzga y clasifica por su rendimiento puede ser buena para el crecimiento económico, pero perjudicial para nuestro bienestar mental colectivo”, e insisten en la necesidad de promover el bienestar psicológico y detectar a tiempo las situaciones de vulnerabilidad que tienen y los problemas que enfrentan las personas, ya que “cuidar nuestra salud mental nos llevará a tener una vida satisfactoria, con buenas relaciones, con sensación de bienestar frente a los otros y nuestras vidas”.

Pero, ¿cómo mantener una buena salud mental? 
Los especialistas de la Fundación señalan que para tener una buena salud mental se necesita también tener una vida equilibrada en varios sentidos: “La salud mental emocional se refiere a todo lo que alude al bienestar. El término salud se refiere a un estado de equilibrio entre lo físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedades, como refiere la Organización Mundial de la Salud”. Y aporta ocho claves para lograrlo:

Parar

La primera clave sería parar a tiempo, un ejercicio que se hace bastante complicado en una sociedad que impone un ritmo frenético en el día a día. Sin embargo, los expertos señalan la importancia de hacerlo, sobre todo “cuando empezamos a ser conscientes de que algo no va bien, de que tenemos más carga de la que podemos soportar, de que las demandas son más altas que nuestros recursos”. En todos esos casos hay que analizar qué está ocurriendo y ver posibles soluciones.

Mantener relaciones sociales saludables

Los psicólogos aconsejan tener y mantener relaciones sociales de calidad, saludables y no tóxicas con amigos, compañeros de trabajo, familiares, hijos, padres, parejas… Uno de los pilares básicos y fundamentales para el cuidado de la salud mental.

Para evaluar la calidad de estas relaciones recomiendan, además, hacerse estas preguntas: “¿El balance es positivo o negativo? ¿Merecen la pena? ¿Te dan confianza, calma y positividad? ¿O por el contrario son una fuente de conflicto tanto con ellas como contigo mismo? ¿Hasta qué punto estás dando más que recibiendo?”

Comunicarse bien

La buena comunicación es esencial para mantener una vida saludable desde el punto de vista emocional. ¿Cómo lo logramos? Los expertos señalan que “de manera asertiva, expresando nuestros derechos, nuestros deseos y nuestras necesidades sin tener que pisotear los de los demás”.

Proponen llevar a cabo una comunicación activo-constructiva, altamente efectiva a la hora de conectar con otras personas. “Por ejemplo, cuando una persona nos cuenta algo importante para ella y nosotros paramos lo que estamos haciendo y realmente le escuchamos, hacemos preguntas sobre ello, y reaccionamos emocionalmente acorde a ello. En este momento estarás conectando con esa persona”.

Buscar el sentido vital

Una de las mejores maneras de cuidar la salud mental es buscando sentidos pequeños en nuestro día a día. “Cuando hablamos de sentido vital, nos referimos, por un lado, a la comprensión de la vida, del mundo y de uno mismo; comprender que encajamos en un todo. Y por otro lado, nos referimos a los propósitos, que son las aspiraciones a largo plazo en línea con nuestros valores, que son en definitiva los motores de nuestras acciones”, dicen desde la Fundación.

Proponerse logros y metas

Mantenerse activos es otra manera de cuidar la salud mental. Sin embargo, hay que tener ser conscientes de que la consecución de esos logros o metas no es lo que debe proporcionar el bienestar. “Cuando satisfacemos una meta, sentimos emociones positivas como orgullo o satisfacción, y esto en sí es muy bueno, pero son emociones de corta duración. Así pues, el bienestar no está en la meta en sí, sino en el proceso”.

Autocuidado

Cumplir una serie de pautas como dormir bien (en calidad y en cantidad), mantener una dieta saludable y hacer ejercicio físico, está directamente relacionado con el bienestar mental. Cuidar nuestra parte física es una manera estupenda de cuidar también nuestra mente.

Potenciar el autoconcepto

Tener un buen autoconcepto de uno mismo, gustarse, aceptarse tal y como se es, estar orgulloso de uno mismo, y ser autónomo también son variables que ayudan a fomentar el bienestar.

Pedir ayuda

Y por último, pero no menos importante: cuidar la salud mental es saber pedir ayuda. Por ello, la Fundación recomienda hacer repaso de las recomendaciones anteriores y ver hasta qué punto están presentes en nuestras vidas o ausentes, provocando que la salud mental se resienta. Dar el paso y buscar el apoyo de un experto es en muchas ocasiones el camino hacia una solución.

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