Sánchez fía la legislatura al éxito del Consejo de Ministros en Barcelona

CLARA PINAR

La Llotja del Mar, el lugar donde se celebrará el Consejo de Ministros de Barcelona.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intentó que el Consejo de Ministros que se celebrará el 21 de diciembre en Barcelona fuera especial. Quiso dotarlo de un claro contenido social y por eso se aprobará allí el decreto de subida del salario mínimo como muestra de que el Ejecutivo toma medidas sociales para todos, también los catalanes.

Sin embargo, el desafío independentista amenaza con monopolizar un encuentro en el que, como explican fuentes del Gobierno, se juega el futuro de la legislatura.

Su continuidad dependerá de que salga bien o mal. El baremo del éxito se sitúa en que el Consejo de Ministros se pueda celebrar con cierta normalidad pese a las protestas independentistas planeadas para eses día. Lo que está claro siete días antes es que los cuerpos de seguridad –Policía, Mossos y Guardia Civil– trabajarán en un ambiente que se tensa por momentos.

La ANC ha llamado a los barceloneses a "colapsar" con sus coches la ciudad y Òmnium Cultural ha convocado un "consejo de ministros popular" en forma de marcha "pacífica".

El plan de sabotaje de los CDR

La máxima alerta la crearán los Comités de Defensa de la República (CDR), que han tomado el Consejo de Ministros como un punto de inflexión. Han dado por terminada la fase de corte de carreteras o levantamiento de peajes que empezó en el puente de la Constitución y ante la reunión del Gobierno promueven un "cierre del país".

Empezará "a primera hora" ante la Llotja del Mar donde se reunirá Sánchez con sus ministros y se extenderá por Cataluña con "sabotajes" al turismo y en carreteras; tren, metro y tranvía, en polígonos industriales y comunicaciones. Así lo han empezado ya a difundir a través de redes sociales. Los CDR se declaran "ingobernables" y llaman a "la batalla", que se centrará también en "las fuerzas del orden". Incluidos los Mossos, convertidos ya en enemigos tras la represión de sus acciones en el puente de la Constitución.

Mossos tensos

La policía autonómica es otro de los puntos de tensión. Ayer, los Mossos cortaron la Diagonal y exigieron la dimisión del conseller de Interior por el estancamiento de las negociaciones de sus condiciones laborales.

Como en el 1-O, de cara al 21 de diciembre exigen que las órdenes de sus superiores se hagan "por escrito" y se extiende la idea de una huelga encubierta ese día mediante bajas médicas.

Para complicar la situación, los taxistas quieren aprovechar la presencia del Ejecutivo en Barcelona para protestar contra la nueva regulación de los VTC.

Un millar de agentes

Interior evalúa todos estos planes para diseñar un dispositivo de seguridad que podrían integrar hasta 1.100 efectivos, entre policías y guardias civiles.

Aún así, el PSC confía en que la jornada transcurra con "normalidad". También lo espera el portavoz del PP en el Ayuntamiento barcelonés, Alberto Fernández, que apuesta por que "la normalidad no tenga que imponerse" para garantizar el funcionamiento de las instituciones, empezando por el Consejo de Ministros. Pero, llegado el caso tendrá que "garantizarse sí o sí"», añade. Lo que está en juego para Fernández es "la credibilidad de las instituciones del Estado".

En Ciudadanos están "bastante preocupados" por un "clima de tensión" que empezó hace meses. Su diputada autonómica Lorena Roldán lamenta que "hace mucho tiempo" que no hay normalidad.

Reunión Sánchez-Torra

Según el líder del PSC, Miquel Iceta, ayudaría que el president, Quim Torra, aceptara al menos dar la "bienvenida" a Sánchez. "Yo diría que he conocido que se reúnen y estaré encantado de darles la bienvenida en el Palau de la Generalitat", le recomendó este jueves.

De momento sigue sin confirmarse el encuentro entre Sánchez y Torra, pero el PSC cree que el Govern ha "reculado". Ayer, la consellera de Presidencia, Elsa Artadi, dejó la puerta abierta a que se produzca, siempre que no sea "protocolario".

La Llotja del Mar "no es el lugar más idóneo"

Para La Moncloa, el lugar elegido para el Consejo de Ministros barcelonés, la Casa Llotja del Mar es "uno de los edificios más emblemáticos de la economía y la cultura de Barcelona".

Sin embargo, los Mossos han trasladado en una reciente recunión con la Delegación del Gobierno que "no es el lugar más idóneo", por sus efectos en la movilidad de los barceloneses y porque es difícil de blindar.

Barcelona, ciudad movilizada

Independentistas

Los comités de defensa de la república (CDR) han llamado a la "batalla", con una concentración desde "primera hora" en el lugar donde se reunirá el Gobierno y "sabotajes" en carreteras, metro y tranvía, en zonas industriales, comunicaciones y ante «las fuerzas del orden».

ANC y Òmnium

La Asociación Nacional Catalana(ANC)  ha llamado a "colapsar" con coches Barcelona y Òmnium Cultural ha convocado un "Consejo de Ministros popular", en forma de marcha "pacífica".

Taxistas

Los taxistas quieren aprovechar la presencia del Gobierno para concentrarse contra la moratoria a la restricción de licencias de VTC.

Mossos

Los agentes quieren que las órdenes que reciban de sus superiores sean por escrito.

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