De vajillas y cuberterías a dinero en efectivo: los bancos cambian los 'regalos' para enganchar nuevos clientes

El cliente bancario recordará cómo en el pasado su banco de cabecera le regalaba objetos como vajillas o cuberterías. Traducido al tiempo tecnológico actual, hoy son los cheques de Amazon, tabletas o relojes inteligentes los artículos que más abundan, pero con menos asiduidad que hace décadas. En cambio, recurrir a dar dinero en efectivo a los nuevos clientes que contraten productos financieros es un cebo que está ganando peso los últimos meses.

El reclamo del dinero contante y sonante está abriéndose paso. El goteo ha sido constante en mayo. Openbank, entidad con presencia en la plataforma de Finect, anunció que regalará 40 euros a quienes domicilien su nómina en la filial nativa digital del Santander. Raisin, uno de los grandes supermercados de depósitos europeos, también presente en Finect, dará hasta 200 euros a nuevos clientes que contraten un depósito.

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El gancho del efectivo se produce en un momento en que las entidades cuentan con los colchones de liquidez que acumularon para capear los meses más duros de parón económico por la pandemia. BBVA Research, en un informe reciente que tomaba el pulso a un sector financiero inmerso en la coyuntura del Covid-19, advertía con una frase escueta: “La liquidez no es un problema, pero se acumula el efectivo”. A ello se suma la mayor solvencia del sector frente a la posición comprometida que atravesaba en la crisis de 2008.

El último informe anual del Banco de España dibuja un panorama similar para los bancos: “Cuentan con mayores colchones para absorber las potenciales pérdidas en sus carteras crediticias y aumentar su capacidad de concesión de nueva financiación”, resalta el supervisor. Fernando Rojas, consultor del área de banca de Analistas Financieros Internacionales (Afi), sostiene que el aumento de liquidez, proveniente sobre todo de depósitos, ha supuesto un coste extra para el sector bancario. “Dar salida a la liquidez y rentabilizar los productos de pasivo resulta fundamental para la banca. Una forma sería incentivar el traspaso hacia productos más rentables (fondos de inversión, planes de pensiones…) para ahorrar costes y el cobro de comisiones”.

Del otro lado de la ecuación, el cliente particular ha llenado la hucha y las entidades no están dispuestas a dejar pasar la oportunidad. Los hogares españoles, según datos del Banco de España, hicieron acopio de una “importante bolsa de ahorro”, que disparó en el conjunto de 2020 esa tasa de ahorro familiar “casi 6 puntos porcentuales de PIB superior al observado, en promedio, en los cinco años anteriores”. Una acumulación “de carácter forzoso” que aumentó por precaución por la marcha incierta de la pandemia y por la incapacidad de consumir al nivel deseado por las restricciones en los comercios, explica el supervisor. BBVA Research indica que, al calor del aumento del ahorro de los particulares, se aprecia una subida de depósitos de clientes. María González, consultora del área de banca de Afi, subraya cómo el exceso de ahorro lleva a los clientes a demandar “productos más rentables que los depósitos, que ahora no aportan casi ninguna rentabilidad, incluso cobran comisiones a clientes no activos”.

Es aquí donde entran en juego las ofertas con las que los bancos dan dinero al cliente por traerle sus ahorros. Un repaso a través de comparadores de productos, como la web de Finect o HelpMyCash, destapa algunas. Sin embargo, para recibir el dinero en mano hay que leer la letra pequeña. Openbank, por ejemplo, exige al domiciliar la nómina, pensión o prestación por desempleo aportar al menos 1.000 euros al mes (basta con 600 euros para clientes menores de 31 años) y una permanencia de al menos 12 meses. A comienzos de abril, Santander lanzó una promoción para su Cuenta One, al ofrecer 81 euros netos por domiciliar la nómina a cambio de mantenerla un mínimo de un año.

El anzuelo del efectivo también se abrió paso en promociones recientes como la de Deutsche Bank (480 euros) y otras en vigor, como Bankoa (hasta 200 euros por nómina o pensión domiciliada), Liberbank (150 euros) o BBVA (100 euros), las dos últimas empresas presentes en Finect.

Frente a la técnica del dinero en efectivo, otras entidades optan por hacerse atractivas tirando a la baja las comisiones de sus productos o compensan al cliente con una cierta rentabilidad por sus ahorros. Openbank o ING se encuentran entre quienes ofrecen cuentas nómina sin comisiones. “Se ha visto una tendencia de bajar comisiones desde finales de 2020, donde están confluyendo todas las entidades a nivel europeo, porque el lastre de los tipos cero o negativos parece que va a continuar un tiempo después de las medidas tomadas para contrarrestar los efectos de la crisis”, destacan desde Afi.

No obstante, otras optan por aumentar las penalizaciones a los clientes que incumplen las condiciones de cuenta. BBVA anunció en abril que los clientes no vinculados de la Cuenta Va Contigo pagarán desde mediados de junio 160 euros anuales, 60 más que los 100 euros que debían desembolsar hasta ahora.

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